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ANALISTAS ¿Simón y Valerie volverán a firmar sin leer?
sábado, 6 de octubre de 2012
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Es altamente probable que en un par de días, un juez de la República dicte sentencia en el caso de la actriz y reina de belleza Valerie Domínguez. ¿Será un fallo absolutorio y prevalecerá la tesis de que todo se trató de un pecado de amor y que Valerie firmó sin saber qué firmaba? Todo apunta a que así será.Llama la atención cómo se ha ido formando en el país un club de firmantes sin leer, y cómo les ha servido este argumento a sus causas. Simón Gaviria, ex presidente de la Cámara, lo usó frente a la escandalosa Reforma a la Justicia que dejaba sin piso más de 1.500 procesos contra congresistas y políticos, y les concedía inmunidad casi absoluta a los parlamentarios. Simón la firmó para luego, en medio de golpes de pecho, reconocer que no conocía la totalidad de su contenido. No la había leído.También en junio, Rodrigo Mesa, diputado de Antioquia, fue inhabilitado durante 13 años por la Procuraduría. Mesa había irrespetado la dignidad del pueblo chocoano con aquella frase de que “invertir dinero en Chocó es como perfumar un bollo”. Pero también estaba acusado por falsedad en documento público ya que en la página web de la Asamblea se afirmaba que tenía estudios de la Universidad Bolivariana y de Eafit, y aquello no era cierto pues Mesa solo cursó hasta cuarto de bachillerato. Al final, la Procuraduría aceptó la apelación del diputado y el caso debe volverse a fallar. El argumento es que internet no se considera documento público y que quien diligenció erróneamente el formulario fue la secretaria de Mesa y no él. O sea, el diputado firmó sin leer.El escándalo de Valerie viene de 2009 cuando la revista Cambio denunció las graves irregularidades por subsidios al agro que llegaron a manos de narcos y de prestantes familias, algunas de las cuales fraccionaron sus fincas para recibir más aportes. Así supimos que la ex reina tenía una oculta vocación agrícola, que contaba con un pedazo de tierra en Magdalena alquilado por la familia de su novio, Juan Manuel Dávila, y parcelado escasos días antes de aplicar al subsidio, y que gracias a ello la actriz había recibido 306 millones de pesos.Valerie devolvió la plata y a lo largo de estos tres años su alegato ha sido que nunca supo lo que estaba firmando, que la confianza en su amor la hizo suscribir un documento sin conocer su contenido; con el paso de los meses, la cuestión se volvió una telenovela como aquellas en las que actúa Valerie, y lo jurídico pasó a un segundo plano para darle paso a los celos de Dávila, a los golpes que recibió ella, a los golpes que recibió él, etc.Lo más llamativo de los tres casos es la pobreza en los argumentos para defender la inocencia. Simón Gaviria presidió la Cámara a lo largo de un año, en el cual se alcanzaron a surtir cuatro debates de la reforma a la justicia. El proyecto se discutió por dos años, y, como demostró La Silla Vacía, los puntos polémicos no entraron a última hora en el trámite de conciliación, sino a lo largo de los distintos debates. Y todos sabían lo que estaba entrando, desde el Gobierno hasta las altas Cortes, y por supuesto Simón.El diputado Mesa jamás intentó ver su propia página en internet, y si lo hizo no pidió nunca que se corrigieran las falsedades que allí se decían. Era más conveniente tener cartón de la Bolivariana y de Eafit que admitir ni siquiera tener cartón de bachiller. Y la culpa última fue de su secretaria.El de Valerie es el más confuso porque su defensa ha conseguido concentrarlo en una sola firma que ella entregó sin conocimiento. La pregunta es entonces, qué pasó con el resto de trámites, qué pasó con los papeleos que debió hacer y los documentos que debió conseguir. ¿Para qué le parcelaron y arrendaron un pedazo de tierra sus suegros?Con todo lo que más llama la atención es que en ninguno de los tres casos pasó o va a pasar nada. A Simón le hicieron escarnio unos días, y quizás haga carrera su apodo de “Simón el bobito”, pero de responsabilidades políticas o llamados a rendir cuentas ante su partido, ante sus electores, nada. A Mesa de pronto le dan alguna sanción, pero no por la hoja de vida mentirosa sino por los insultos al Chocó. Y Valerie, independiente de lo que decida el Juez este lunes, ha conseguido generar simpatía hacia su causa y le ha ido mejor que nunca en estos tres años: ha protagonizado dos telenovelas (de las de Tv); presentó Miss Universo el año pasado, y el festival del humor; es modelo de varios comerciales. A casi nadie parece importarle que el dinero que recibió (y luego devolvió) era por justicia para los campesinos de este país; era dinero público para fomentar el agro. Era dinero de todos. Así de simple. En fin…