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ANALISTAS Otros aportes cafeteros a la economía y al debate rural
lunes, 10 de noviembre de 2014
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Así como una imagen vale más que mil palabras, una cifra basta para definir la eficaz actividad de todo un gremio. En efecto, hemos recibido los resultados del pasado mes de octubre donde se reafirma nuestra convicción en que la estrategia de la renovación y la reconversión aplicada con juicio, profesionalismo y buen criterio, sigue arrojando a la fecha resultados altamente positivos. 

En los últimos 12 meses hemos obtenido una producción de 12,2 millones de sacos de café, lo que se traduce en un crecimiento de 18% frente a igual periodo anterior. En lo que va corrido del año, la producción alcanzó los 9,9 millones de sacos, superando en 15% los 8,6 millones de sacos producidos en igual período del año anterior y también vale la pena resaltar que el valor estimado de la cosecha llegó a $4.3 billones, lo que hace suponer que al concluir el próximo diciembre la caficultura aportará cerca de $5,5 billones a la muy necesitada economía rural.

Por otra parte, quisiera compartir con ustedes algunas opiniones sobre los estudios que se han llevado a cabo en la Misión para la Competitividad de la Caficultura. Sobre ellos, la doctora Olga Lucía Acosta (economista, profesora de la Universidad del Rosario, asesora del Consejo Superior de la Política Fiscal, Confis, con una maestría en Economía del Desarrollo y Especialista en Política y Regulación Económica de la Universidad de París) dice que “las problemáticas sociales no pueden resolverse solamente con política social”. Las carencias y la pobreza que aquejan gran parte de la población colombiana y en particular a los pobladores de las zonas rurales, solo podrán ser resueltas con intervenciones públicas que busquen tanto el mejoramiento de las condiciones sociales como el incremento de la capacidad productiva y de la generación de ingresos de las familias.

La Dra. Olga Lucía centra su análisis en cinco aspectos que deberán tenerse en cuenta a la hora de formular la política social. El primero de estos aspectos está relacionado con el envejecimiento de la población colombiana y los efectos que dicha situación puede ocasionar en la sostenibilidad del sistema pensional. En este sentido, la Dra. Olga Lucía llamó la atención respecto a una nueva generación de políticas sociales que se centra en el “cuidado como bien social” .

Como segundo aspecto, se hace un llamado a lograr el equilibrio entre el sistema de seguridad social subsidiado y el contributivo, que depende de que: i) las actividades económicas desarrolladas en las zonas rurales sean rentables, y ii) entender que las profundas fallas de los mercados laborales rurales deben ser resueltas con la implementación de intervenciones sociales adecuadas.

En tercer lugar, la Dra. Olga Lucía llamó la atención respecto de que a pesar de que la pobreza ha disminuido, todavía persiste una enorme vulnerabilidad ante la precariedad en el empleo; la carencia de mecanismos de protección al ingreso; el mayor tamaño de las familias; las altas tasas de dependencia, el menor nivel educativo y de activos. 

Para alcanzar la protección social se requiere de políticas para apoyar a los individuos, hogares y comunidades a manejar diversos riesgos y para acelerar la reducción de pobreza. Por último, señaló la Dra. Olga Lucía que se requiere de implementar políticas de apoyo a la producción diferenciadas por las condiciones en las regiones cafeteras como la demografía, la oferta ambiental y climática, la infraestructura disponible, entre otras cosas.

En la Federación siempre ha sido nuestra costumbre estar abiertos al diálogo, a oír con respeto voces diferentes, a analizar las propuestas dentro del marco del conocimiento y la construcción, porque sabemos que de esa manera se enriquece el debate y se fortifica nuestro proceder, para bien del caficultor que espera que las decisiones y políticas que se tomen sean las acertadas y que redunden en su prosperidad social y económica, y para bien del país.