El sueño es tan vital para el cuerpo como hidratarse o comer, sin embargo, es clave saber que dormir menos y de más puede traer problemas

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Con más tiempo libre en casa es muy probable que las personas tiendan a dormir mucho más o a tener desordenes en sus horarios de sueño. Tales conductas pueden tener serias afectaciones en la integridad física, emocional y en general en diferentes aspectos de la salud.

“El sueño es un estado en el cual hay una gran regulación de la homeostasis, no solo del cerebro sino del cuerpo en general. Es decir, todos los procesos que llevan a tener una buena regulación de las actividades fisiológicas que se desarrollan en el día y la noche se hacen durante el sueño para que el organismo pueda seguir funcionando de manera continua sin llegarse a saturar. Durante el sueño ciertas cédulas ayudan a limpiar el desecho de las actividades que se hacen y de no realizarse este proceso, a largo plazo se pueden producir desordenes cognitivos en la persona que no duerme o no duerme bien”, dijo el experto en sueño de la Universidad de los Andes, Mario Valderrama.

Además aseguró que si bien hay personas que tienen por genética conductas de sueño corto y otras de sueño largo, esto no implica que durante el aislamiento la persona necesite o deba dormir más o menos de lo acostumbrado.

LOS CONTRASTES

  • Mario ValderramaExperto en sueño y profesor de la Universidad de los Andes

    “Excederse en el sueño puede traer consecuencias de tipo emocional, se pueden presentar episodios en los que no se querrá socializar y la interacción social se puede ver afectada por estos patrones”.

Lo anterior, debido a que la falta de sueño puede provocar afectaciones serias neuronales a largo plazo, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, debilitamientos emocionales, genera debilidad en las funciones cognitivas, pérdida de atención, entre otros casos que a futuro podrían desarrollar enfermedades como depresión, ansiedad, déficit de atención; sin embargo, todo depende de la persona y de que tanto duerma según sus características genéticas.

Leonardo Palacio Sánchez, profesor de neurología y experto en sueño de la Universidad del Rosario, afirmó que “el tiempo de sueño debe estar entre las seis y nueve horas; es malo cuando es menos de las seis y es malo cuando son más de las nueve. Si bien es mucho más delicado cuando se duerme menos, cuando se duerme de más, se trata de personas dormilonas largas y en estos casos se pueden presentar afectaciones musculares; la persona es mucho más propensa a optar malas posturas o dolores de cabeza”.

Ahora bien, en esta época, puede ser normal que se opten conductas de vida en el diario que sean de tipo sedentarias, sin embargo, estas pueden afectar de igual manera el sueño en cantidad y calidad; lo anterior, porque el cuerpo duerme lo que considera necesario para recuperarse y procesar todas las cosas que vivió durante el día.

Así las cosas, si la persona no se ha movido lo suficiente y además ha tenido siestas intermedias de más de 25 minutos (el tiempo ideal de una siesta), puede que durante la noche no le sea fácil conciliar el sueño, por lo que en estas jornadas de cuarentena es importante hacer ejercicio o al menos, actividad física a fin de tener un sueño profundo y placentero.