El estudio de decoración de las dos hermanas se fundó en 2011.

Expansión - Madrid

Dos palacios en Asturias, un hostel en el corazón de Madrid, un restaurante con sabor local en Baleares... Proyectos de tan dispar índole comparten fenotipo gracias a la acción de dos hermanas conocidas como Estudio Aaprile y a punto de adoptar el más pegadizo nombre profesional de Las Perelli. “Así nos llamaban de niñas y de hecho así nos conoce mucha gente ahora, así que nos ha parecido divertido utilizarlo”, cuenta Elena Perelli, quien comparte con su hermana Beatriz estudio y filosofía decorativa.

Ambas, cual si fueran trapecistas a las que parece evocar el apellido heredado del abuelo italiano, se lanzaron sin red al interiorismo. Asentadas las hermanas en la cornisa gallega decidieron fundar hace ocho años un estudio, en principio volcado en la iluminación y luego ya en interiorismo integral.

Es Elena quien defiende a partir de propia experiencia su filosofía decorativa. “Por la vida que he llevado, viajando mucho, a un ritmo fuerte, cuando volvía a casa necesitaba paz. Es lo que ahora intentamos hacer en las casas de nuestros clientes o incluso en el hostel The Hat, que la gente frene un poco”.
Una decidida apuesta por el slow living que va aparejada a los oficios y el detalle. “Nos gustan las cosas vividas, buscamos piezas de anticuario, de brocante... Tenemos un carpintero buenísimo que trabaja con mimo y una modista que nos ayuda a retapizar butacas antiguas, con los cojines y las cortinas... El trabajo hecho a mano siempre hace las cosas diferentes”, argumenta.