Librerías que tenían la opción de compras en línea aumentaron sus ventas por ese canal hasta 300% y ahora preparan las novedades

María Carolina Ramírez Bonilla - mcramirez@larepublica.com.co

¿Cuántos libros leyó en esta cuarentena? La repuesta varía según cada persona y aunque se cree que el estar encerrados iba a promover la compra de libros, la realidad es que las ventas bajaron y el comportamiento de los colombianos en hábitos de lectura fue muy irregular.

Según los datos del Dane en la Encuesta Nacional de Lectura 2017 (la más reciente) un colombiano mayor de cinco años en promedio lee 2,7 libros al año. Esta cifra es baja si se compara Brasil (4), Argentina (4,5), Chile (5,4) o España (10,3) pero similar a la de México (2,9) o Perú con (3).

Aunque el propósito de cualquier Gobierno y las instituciones educativas es promover la lectura, lo que ocurrió en la cuarentena es descrito por el gerente de la Librería Nacional, Felipe Ossa, como un traslado de canales de venta y la consolidación de los buenos lectores.

En pandemia “se aumentó la venta online de las librerías porque se ofrecía un servicio excelente casi de 24 horas. Todas las personas que son lectores decidieron y empezaron a comprar online, la verdad es que la venta física se trasladó a la venta online”, explicó Ossa.

Así, el lector habitual se consolidó y los que no estaban acostumbrados, lo que hicieron fue desempolvar esos libros que mantienen de adorno en las casas y los leyeron.

Para Enrique González, presidente de la Cámara colombiana del libro, la gente sí leyó más. “Cuando comienza el confinamiento en marzo y se cierran las librerías se cierra el sector editorial por completo. Las librerías comienzan a vender por e-commerce y las que tenían ese servicio crecieron 300%”.

LOS CONTRASTES

  • Felipe OssaGerente de la Librería Nacional

    “Sí hubo nuevos clientes que buscaron el placer o la curiosidad de leer un libro, pero el grueso de las ventas está en la gente que está habituada a la lectura”.

Es decir que hubo un traslado en canal de ventas, pero no necesariamente se aumentó la venta.

Pero el sector no solo tuvo en el confinamiento un factor en contra, la no realización de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo) fue otro de los golpes y por el cuál en muchas librerías las ventas bajaron notablemente. Tanto Ossa como González son conscientes del retroceso en ingresos para las librerías y la industria de producción de libros, pero recalcan que no se han reportado cierres o quiebras de las estas lo cual les hace ser un sector diferente.

La caída general sería de 15%. Este año no nos vamos a recuperar por completo de la pandemia y la feria del libro. Las ventas estarán por debajo en 20% o 25%, pero permite que los negocios sobrevivan”, concluyó González.

Para que estas caídas no sean tan drásticas el sector ya tiene listas campañas de motivación a la lectura, descuentos y sobre todo novedades literarias que serían el gancho para atraer a los lectores nuevos.

Volver a regalar un libro en Navidad es una de estas campañas que esperan tener eco en los colombianos y que ayudaría al sector a recuperar las pérdidas.

Por el lado de las novedades, la Librería Nacional anuncia la llegada en los próximos días de “Las memorias de Obama, que será muy esperado. El nuevo libro del autor cubano Leonardo Padura y una novedad de Alejandro Gaviria entre octubre y noviembre”, serán algunos de los autores que moverán la industria en el último trimestre.

Según los datos del Dane, la edición de libros tuvo un valor agregado en 2019 de $445.835 millones y el comercio al por menor de libros y ediciones impresas como periódicos y papelería logró mover $146.412 millones, ambas cifras en ascenso.

Cambios en el consumidor

Algo en lo que coinciden los expertos del negocio literario es que el consumidor cambió sus hábitos de compra y lectura de libros. Así, el e-commerce ayudó a que las personas se acercaran más a la lectura, pues el servicio no tuvo problema.

Además, está la venta de libros digitales, que aunque tienen la limitación de requerir un dispositivo para su lectura adecuada, es un formato que ocupa 5% de las ventas, pero que puede llegar a crecer.

En cuarentena, según Ossa, los libros que más se vendieron fueron los de superación personal y autocuidado. “La gente aumentó la compra de libros espirituales y de carácter motivacional y de superación, además de los testimonios de personas. Por ejemplo, del libro “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl, un sicólogo en un campo de concentración, pasamos de vender 100 o 200 al mes a 2.000 ejemplares solo por la cuarentena”, concluyó Ossa.