Los hoteles boutique, también afectados por la pandemia y con un flujo de caja no tan amplio, viven una de las crisis más duras

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Con la apertura de las carreteras a nivel nacional y algunos aeropuertos para viajes domésticos se prevé que se reactive gran parte de la economía, entre estos, uno de los sectores más golpeados por la cuarentena: el del turismo. Si bien el pico de la pandemia aún no ha pasado en el país, ya son muchas las personas que reviven sus deseos por viajar de forma segura, a lo que los hoteles, aerolíneas y transportadores responden con promociones adelantadas a fin de atraer público.

Tales medidas son un reflejo de la dura situación por la que hoy están pasando establecimientos como los hoteles, en especial los pequeños que se encuentran en lugares rurales y cuya oferta se enfoca principalmente en la relajación.

LOS CONTRASTES

  • Susana Restrepo TobónCo-propietaria de Lumbre Clamping

    “La gran mayoría de los hoteles estaríamos listos para abrir las puertas en cuanto nos digan que lo hagamos. En el caso de nosotros, somos el primer hotel al que la Alcaldía de Salento le avaló todos los protocolos para abrir”.

  • Juan Felipe EcheverryGerente general de hotel Isla Múcura

    “La gran mayoría de turistas nacionales han pedido aplazar sus viajes para octubre, mientras que los internacionales sí solicitaron el reembolso. Hoy, no estamos haciendo reservas nuevas porque el futuro es muy incierto”.

En el caso puntual de los hoteles boutique, estos generan más 80.000 empleos directos en el país y otros 250.000 indirectos y la mayoría están en poblaciones rurales. En medio de la crisis estas empresas han reportado pérdidas individuales de hasta $1.000 millones al estar cerrados por cuatro meses y haber perdido dos de las temporadas turísticas más importantes del año: Semana Santa y vacaciones de junio.

“En términos generales del sector, como alojamientos rurales, las pérdidas son de aproximadamente $300.000 millones. En términos de inversión no son muchos los cambios estructurales que tenemos que hacer porque nuestros hoteles cuentan con grandes áreas, eso no es un gran problema. Sin embargo, sí estamos tomando todas las medidas necesarias de bioseguridad para abrir”, explicó Susana Restrepo, vocera del grupo de hoteles rurales a nivel nacional y co-propietaria de Lumbre Glamorous Clamping.

Acá, el tiempo es un factor determinante pues muchos de estos establecimientos han hecho pie a la crisis con sus cajas, que ya empiezan a agotarse y algunos aseguran que solo podrían llegar hasta agosto. Este es el caso de Restrepo o Nativo Glamping, liderado por Santiago López Zuluaga, quien señaló que el flujo de caja es suficiente para 15 días más. De igual forma, hay quienes ya usan recursos de capital propio para poder hacer frente como el caso de hotel Mística, Isla Múcura o El Nido del Condor Ecology.

“Acabábamos de salir de una temporada bastante alta por lo que teníamos reservas monetarias que nos permitieron aguantar 42 días con empleados y todo. Una buena venta mensual para nosotros está entre $400 a $500 millones, cifra que ya no recibimos y hoy los hoteles se mantienen en pie con dinero que sale de mi capital”, explicó Juan Felipe Echeverry, gerente general de Isla Múcura.

Otro punto relevante en la situación es que gran parte del público que reciben estos hoteles es extranjero, si bien esto puede llegar a ser un punto a favor, también juega en contra. Argiro Valderrama, gerente del hotel Isla Fuerte Ecohouse, afirmó que 60% de los huéspedes son internacionales, si bien eso les permite no depender de temporadas, es mayor la incertidumbre al saber que el turismo internacional está lejos de reactivarse. “Debido a que 60% de nuestros huéspedes eran extranjeros, manejábamos un flujo de caja muy bueno ya que no dependíamos de temporadas altas, pero pasamos a bajar los gastos mensuales de alrededor de 23 millones y llevamos tres meses sin recibir un peso, por lo que estamos buscando dinero prestado para subsistir y no tener que cerrar”, agregó Valderrama.

En cuanto al apoyo de parte del Gobierno, los hoteleros de los centros boutique afirmaron que no es tan fácil recibir un crédito bancario y además las medidas llegaron un poco tarde, incluso después de que habían tenido que recortar nómina.

“De parte del gobierno sí se ha recibido ayuda, aunque han sido tardías. A mi me parece complicado que presenten cosas como alivios, sabiendo que algunos no lo son para quienes somos muy puntuales con los pagos”, dijo Juan Diego Ramírez, director comercial de Bosko.

Tomás Botero Vargas
Gerente de El Nido del Condor Ecology

“A nosotros nos ha afectado mucho porque solo llevamos seis meses abiertos y para esta época teníamos muchas reservas. Todavía estábamos recuperando la inversión y hoy estamos con capital propio”.

Santiago López Zuluaga
Representante legal de Nativo Glamping

“El Gobierno, si bien ha tomado ciertas medidas que nos benefician a todos dentro del gremio, no ha dado iniciativas particulares para los hoteles rurales que tenemos condiciones 100% diferentes a otros hoteles”.

Santiago Pinzón Rodríguez
Gerente de Niddo Suesca

Esto nos ha golpeado muy duro, veníamos en un crecimiento importante desde septiembre y ahora el no tener ingresos nos ha afectado mucho. Hoy, estamos en crisis y nos tocó optar por medidas como despidos”.

Esteban Londoño
Fundador de BubbleSky Glamping

“Tuvimos un inconveniente grande y es que acabábamos de lanzar dos hoteles nuevos y quedamos con tres hoteles sin operación y sin ingresos. Ha sido muy duro y ya estamos buscando créditos”.

Juan Diego Ramírez
Director comercial de Bosko

“La fecha en la que nuestra caja no daba para seguir ya pasó hace ratico, hoy estamos subsistiendo con ahorros personales. Algunas personas han tenido acceso a los beneficios, pero nosotros no lo hemos hecho”.

Argiro Valderrama
Gerente de hotel Isla Fuerte Ecohouse

“La fecha en la que nuestra caja no daba para seguir ya pasó hace ratico, hoy estamos subsistiendo con ahorros personales. Algunas personas han tenido acceso a los beneficios, pero nosotros no lo hemos hecho”.

Jorge Jaramillo Abuchaibe
Gerente hotel Casa Blanca de Guaduas

“Nosotros ya estamos al borde, estamos urgidos de que el Gobierno nos dé un respiro y nos permita recibir turistas o personas que quieran descansar. Tenemos todas las medidas de seguridad y el espacio de distancia”.

Verónica Arango Maya
Copropietaria de Plantación Hotel

“Congelamos las reservas, hicimos una venta de reservas no reembolsables para redimir no sabemos cuándo. No hemos despedido a nadie, pero no les pudimos mantener el salario; están en licencia no remunerada”.

Razones para planear un viaje nacional

Aunque será un tema gradual, la reapertura del sector aéreo y el reinicio de los viajes por carretera trae consigo diversos beneficios para el viajero. Despegar Colombia dio a conocer tres razones por las que agendar viajes ahora es de las mejores decisiones: lo primero es la flexibilidad en las reservas que dan empresas de transporte y hoteleras; lo segundo, son las ofertas que llegan hasta 50%, y lo tercero, es que hoy los destinos están más que preparados para recibir a los viajeros, en especial las empresas nacionales, incluidos los restauranteros.