En los últimos 40 años hemos visto, las graves consecuencias de los paros con motivación ideológica. Desde las alteraciones a la convivencia con el Paro Nacional de 1977, pasando por las denominadas “marchas cocaleras” de 1996 en Caquetá y Putumayo
Desde la rectoría señalaron que el balance fue positivo, porque no se registraron graves daños, ni se paralizaron las actividades