El país altiplánico cerró la frontera, afectando a un 80,6% del tráfico total de mercancías que cruzan por las fronteras terrestres

Diario Financiero

Las crisis sociales que han enfrentado los vecinos de Perú, como Ecuador, Bolivia y Chile, ya están generando efectos en la economía local, especialmente en el comercio terrestre.

La renuncia de Evo Morales el domingo a la presidencia de Bolivia no ha logrado calmar las violentas manifestaciones, lo que ha interrumpido el normal funcionamiento de las instituciones. En este escenario, la Aduana del país altiplánico decidió cerrar la frontera peruano-boliviana en el distrito de Desaguadero-Puno.

Fuentes de Aduanas de Perú dijeron al medio local Gestión que la decisión fue comunicada a las autoridades peruanas el martes y que la medida sería indefinida, ya que no hay presencia policial que custodie en el lado boliviano del puesto fronterizo.

Según estas fuentes, si bien teóricamente el paso está habilitado para el tránsito de personas, pero no de mercancías, en la práctica nadie, ni viajeros particulares ni la carga de comercio exterior, puede cruzar la frontera, debido a que está obstruido el paso por el puente Carancas, que une a ambos países.

Así, los camiones de exportaciones peruanas ya se están acumulando en la frontera. Según fuentes del sector bancario, el paso de frontera Desaguadero representa un 80,6% del tráfico total de mercancías que cruzan por las fronteras terrestres de Perú.

De acuerdo con cifras de la Asociación de Exportadores de Perú (Adex), entre enero y septiembre Perú exportó a Bolivia productos por US$ 537,4 millones, es decir un promedio mensual de cerca de US$ 60 millones. En su mayoría, fueron bienes siderúrgicos y metalúrgicos, petróleo y gas, y agropecuario.

En Bolivia operan además compañías chilenas. Consultado por DF, Coca-Cola Embonor dijo que “la empresa opera normalmente y todo contacto se hace a través de video conferencia. Embol tiene toda la infraestructura necesaria para su correcto funcionamiento operando en Bolivia”.

Impacto bursátil
Las crisis que enfrentan sus vecinos también podrían tener impacto en el mercado bursátil peruano. “Los inversionistas extranjeros tienden a ver la región como un todo y esto es como un avión: tú te sientes más seguro en un avión con varios motores, pero si un motor falla y otro también comienza a fallar, definitivamente no quieres estar en ese avión”, dijo Miguel Ángel Zapatero, gerente general adjunto de Desarrollo de Negocios de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), a Gestión.

De igual modo, el capital es muy volátil y entonces la región como un todo se vuelve menos atractiva y definitivamente eso afecta los flujos de inversión hacia el Perú”, agregó.

“Hay un impacto. Se está evidenciando menos interés en la región. Lo que pasa es que hay contrapesos, al mismo tiempo también ves a otros inversionistas locales que van entrando (…). Creo que, a mediano plazo, no contar con una Argentina dinámica, no contar con un Chile dinámico, nos va a afectar”, expresó .