La declaración estaba firmada por representantes del Consejo de Coordinación del Gobierno de Infraestructura Electoral

Bloomberg

Representantes electorales federales y de estados, junto con expertos del sector privado, dijeron que tenían “confianza plena en la seguridad e integridad” de la votación del 3 de noviembre, conforme el presidente Donald Trump continúa haciendo acusaciones infundadas de fraude y delegados de seguridad clave involucrados en la protección de las elecciones abandonan la Administración o esperan ser despedidos.

“Las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras en la historia de Estados Unidos”, dijeron los cargos en un comunicado el jueves. “No hay pruebas de que ningún sistema de votación eliminó o perdió votos, cambió votos o estuviera en riesgo de alguna manera”.

La declaración reconoció las “muchas afirmaciones infundadas y oportunidades de información errónea sobre el proceso de nuestras elecciones” e instó a los estadounidenses a recurrir a administradores y funcionarios electorales para obtener información precisa.

La declaración estaba firmada por representantes del Consejo de Coordinación del Gobierno de Infraestructura Electoral, que comparte información entre funcionarios estatales, locales y federales, y el Consejo de Coordinación del Sector de Infraestructura Electoral, que incluye a propietarios y operadores de infraestructura electoral.

Entre los 10 firmantes se encontraban Benjamin Hovland, presidente de la Comisión de Asistencia Electoral de EE.UU., y Bob Kolasky, subdirector de la Agencia de Seguridad Cibernética e Infraestructura (CISA, del inglés), parte del Departamento de Seguridad Nacional.

Cargos clave de la agencia de seguridad cibernética, incluido su jefe, Christopher Krebs, han renunciado o esperan ser despedidos ya que Trump se niega a ceder.

Krebs, quien ha contado con apoyo bipartidista en su papel para organizar elecciones estadounidenses seguras en 2018 y 2020, dijo a socios que espera ser despedido, según tres personas familiarizadas con las discusiones internas.

Su partida se produciría tras la renuncia de Bryan Ware, director asistente de seguridad cibernética en CISA, quien renunció el jueves por la mañana después de aproximadamente dos años en la agencia. Asimismo, Valerie Boyd, subsecretaria de asuntos internacionales del Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa CISA, también se marchó, según otras dos personas.

Krebs y Ware fueron designados por Trump.

“Felicito a CISA por mantenerse firme en su compromiso de proporcionar información precisa al público, incluida la declaración de hoy de que no hay pruebas de vulnerabilidades de un sistema electoral la semana pasada”, declaró Bennie Thompson, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes y demócrata de Mississippi, en un comunicado el jueves por la noche.

No obstante, Thompson agregó que “hay rumores de que el presidente podría estar haciendo limpieza en CISA, y ya se ha pedido la renuncia de un funcionario de alto nivel. Esto es peligroso”.