En Fitch Ratings creen que si la calificación soberana de Colombia se reduce, también habría una revisión a la baja de la nota de los bancos.

Gabriel Forero Oliveros - gforero@larepublica.com.co

El proyecto de ley que busca que se eliminen algunos cobros de servicios financieros, como la cuota de manejo de las tarjetas y las consultas de saldos, avanza en el Congreso y aviva un debate entre quienes están a favor y en contra de esta medida.

Alejandro García, líder de calificaciones de instituciones financieras para América Latina de Fitch Ratings, dio su punto de vista sobre el tema y señaló a LR que quitar estas comisiones afectarían el perfil crediticio de la banca local. Además, hizo un diagnóstico sobre el sistema local y su regulación.

¿Cómo analiza el sistema financiero colombiano?
Es un sistema que vemos con una condición financiera relativamente fuerte, compuesto por jugadores que tienen un perfil de negocios y financiero relativamente robusto y que por ende le ha permitido enfrentar las subidas y bajadas del ciclo económico. Por lo general, es un sistema con los bancos más grandes bastante diversificados, no solo geográficamente, sino por la línea de negocio. Entonces esa diversificación es bastante buena para enfrentar estas subidas y bajadas menos favorables del ciclo económico.

¿El sistema colombiano es grande en comparación con los de la región?
Es uno de los más grandes. O está arriba del tamaño usual de la industria en América Latina. Los países más grandes, en términos del sistema bancario como proporción del PIB son Chile y Panamá. Después viene un grupo entre el que está Colombia, donde la industria bancaria llega a representar 50% del PIB con jugadores relevantes.

¿Qué tienen en la cuenta para calificar un sistema?
Una calificación es una opinión de riesgo crediticio, por ello nos referimos a su capacidad a cumplir con sus obligaciones naturales como pagar depósitos. También tratamos de medir los riesgos macro, el perfil de la industria y de cada compañía, para eso incluirlo en el rating.

¿Cuál es el rating de las instituciones financieras locales?
En Colombia, en la escala financiera internacional, que es la comparable, tenemos a Bancolombia, Davivienda y Bogotá con un perfil tan robusto como el nivel soberano (BBB) y con perspectiva estable. En la escala nacional partimos del punto más alto y estos bancos están calificados con AAA.

Este mes se espera que Fitch califique la deuda soberana del Colombia y temas como la flexibilización de la regla fiscal y el déficit en cuenta corriente generan incertidumbre, ¿ese sentimiento se puede trasladar al sistema financiero?
Indudablemente, la calificación de los bancos está en un alto grado de correlación con nuestra apreciación soberana. El soberano es un techo, y si en algún momento hay degradación, es factible que esto tenga repercusiones en las calificaciones de bancos.

La ley de financiamiento puso una sobretasa de renta al sector, ¿esto afecta a los consumidores?
Es natural que los bancos cobren esa sobretasa a los usuarios en productos. Hay productos con más o menos costos, y hay que incorporarlos, porque hay una base mínima de costos sobre la cual los bancos generan utilidades y da colchón para cuando hay factores de riesgo.

LOS CONTRASTES

  • Andrés MarquezDir. senior de Instituciones Financieras Colombia, Venezuela y Perú de Fitch Ratings

    “La sobretasa a la renta del sistema financiero es un gasto adicional para los bancos, y resulta en la necesidad de los bancos de que se lo trasladen a los clientes”.

Entonces, también afectará un proyecto de ley que busca eliminar los cobros de servicios financieros de los bancos...
Indudablemente. Las comisiones, desde el punto de vista crediticio de un banco, son positivas porque son una fuente de ingresos más recurrente, bastante más estables. Entonces, si hubiera un evento donde se restrinjan esos ingresos, obviamente sí podría, en ciertas circunstancias, que se vea afectado el perfil crediticio de los bancos porque ya no tendrán esa diversificación de ingresos, o cuando menos, no con la misma contribución relativa. Quitar estos cobros aumenta el riesgo crediticio de los bancos.

¿Y cómo ve la tasa de usura?
La evidencia internacional en emergentes es que las tasas de usura tienen más implicaciones negativas que positivas. La razón de eso es que si pones una tasa que no da para que cierto producto sea rentable y provea un colchón para que los bancos estén en ese negocio y tengan margen, no se atiende ese mercado y frena la inclusión financiera. Hay países en los cuales no existe la tasa de usura, y aunque hay segmentos en los que las tasas pueden ser muy altas, esto se da porque hay jugadores que atienden un segmento informal, de zonas rurales que podrían llegar a pagar tasas de triple dígito.

¿Cómo analiza la entrada de nuevos jugadores?
Vemos que es un proceso que ha sido y debe ser positivo. La expansión de los sistemas financieros suele ser positiva, y tiene implicaciones tanto en índice de mayor oferta de productos,como en canales, competencia, y alternativas de crédito y ahorro. Claramente hay factores a cuidar, la estabilidad del sistema. Siempre es importante también el asegurar la supervisión y la regulación sobre estos jugadores.

La cartera de crédito comercial y microcrédito crece muy poco, ¿qué problemas trae que los empresarios no pidan créditos?
No lo vemos como un problema. Pensamos que es más efecto de un desfase o atraso normal, porque la verdad es que el desempeño de la economía está mejorando en comparación con los últimos dos o tres años. Más bien pensamos que son sectores que por lo general demoran más en replicar esa tasa de recuperación de la economía. Sobre todo, los productos de más retail. Sí pensamos que en el caso de los créditos comerciales hay factores como los deteriores de la cartera por eventos de mayor envergadura como Electricaribe o Ruta del Sol. Siempre que se dan eventos negativos de esa naturaleza es normal que el apetito de crecer se vuelva más conservador.