Álvaro Pimentel, presidente de Itaú Colombia, dejará su cargo después de cuatro años y dice que se va del país con la satisfacción de haber logrado que el banco fuera reconocido

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Luego de cuatro años, Álvaro Pimentel dejará su cargo como presidente y representante legal de Itaú Colombia el 1 de noviembre para ocupar el cargo de director ejecutivo de Itaú Latam, responsable de las operaciones de Argentina, Paraguay y Uruguay.

LR habló con Pimentel sobre su experiencia en el país y los lanzamientos que llevará a cabo la entidad dentro de poco.

¿Cuáles son los lanzamientos que deja listos antes de su retiro de la presidencia?

Desde que llegamos a Colombia nos hemos propuesto entregarles a nuestros clientes mejoras sustanciales en su relacionamiento con Itaú.

Este año, además del lanzamiento de la venta digital de tarjetas de crédito y de Transfiya, nos enfocamos mucho en traer nuevos servicios digitales, como pago para siete nuevos productos, consultas y certificaciones. En los próximos meses tendremos lanzamientos importantes, entre los que se destacan la nueva app para personas naturales que sustituirá y reunirá lo mejor de las apps que habíamos implementado hasta el momento.

De igual manera, tendremos una nueva app para empresas. También tenemos previsto habilitar la adquisición digital de seguros, créditos de libre destino y rotativos. También contaremos con la expedición en línea de los certificados de todos los productos.

Otros anuncios que queremos hacer a través de LR es que implementaremos y lanzaremos nuestra nueva red de cajeros propios, que traerá una experiencia diferencial para nuestros usuarios, con las últimas innovaciones que ofrece la industria de los ATM. Asimismo, tendremos una ampliación de más de 9.000 puntos de nuestro canal de corresponsales bancarios, gracias a un acuerdo establecido con Vía Baloto.

¿Cuántos clientes de Itaú se acogieron a los alivios?

Esta coyuntura que estamos viviendo este año nos exige más que nunca estar cercanos a nuestros clientes. En este sentido estamos muy concentrados en el despliegue del Plan de Acompañamiento al Deudor (PAD), acorde con los lineamientos de la Superfinanciera para que nuestros clientes logren superar de la mejor forma los impactos de la pandemia.

En términos generales, 46% de la cartera utilizó o sigue utilizando algún plan de alivio. Este número hoy está cercano a 39%, ya que tenemos una parte importante de clientes que utilizaron algún alivio, pero ya no lo necesitan.

Dentro de los programas de Apoyo al Empleo Formal (Paef) y el de Apoyo Pago de la Prima (PAP), hemos apoyado a más de 5.500 empresas.

Por el lado de Fondo Nacional de Garantías (FNG) hemos apoyado con el acceso a crédito con garantía FNG a 650 empresas e independientes con desembolsos por $82.000 millones. El banco también ha realizado durante la pandemia desembolsos por valor de $270.000 millones en líneas de Finagro, Bancoldex y Findeter.

Seguiremos evaluando e implementando las alternativas necesarias para seguir acompañando a los clientes y al país en el proceso de recuperación.

¿Qué otras acciones han llevado a cabo?

Desde el inicio de esta situación decidimos aportar a diferentes iniciativas que contribuyeran a mitigar las consecuencias del covid, con la filosofía de que este no era el momento de las vanidades. Así fue como nos vinculamos con aliados como Probogotá, organismo que reunió a importantes compañías del sector privado cuyos aportes permitieron aumentar la capacidad y dotación hospitalaria del sector salud para enfrentar el desafío que representa la pandemia; también sumamos esfuerzos con Bavaria y el Ministerio de Defensa para dotar al departamento del Atlántico de un hospital de campaña con 50 camas, totalmente acondicionado y que ha sido vital en la atención a los afectados por el covid.

A esto se suman aportes a comunidades específicas como las del barrio El Codito (Bogotá) y la zona rural de Buenaventura (Valle del Cauca), que beneficiaron a cerca de 5.500 personas.

¿Cómo avanza la calidad de la cartera?

Es innegable que producto de esta coyuntura esperamos un impacto en indicadores como la calidad de la cartera. Estimamos que esta cartera necesitará de una gestión por un periodo mucho más largo. La tarea seguirá por los próximos años. En Itaú contamos con las herramientas para sortear esta situación de la mejor manera, gracias a la solidez derivada de nuestra estructura de balance, liquidez y niveles de solvencia, así como de las fortalezas derivadas de pertenecer al grupo financiero más grande de Latinoamérica, elementos que nos permiten estar preparados para apoyar a nuestros clientes y al país, en el proceso de recuperación económica que se está dando tras esta situación.

¿Cómo ven la competencia que se avecina con la llegada de nuevos jugadores como JP Morgan?

En Itaú somos unos convencidos de la importancia de tener buenos competidores, como nos sucede en el mercado colombiano, donde existen grandes jugadores que nos retan todos los días a ser mejores, a innovar, a ofrecerles a nuestras clientes nuevas alternativas. En esa medida, los anuncios hechos en el último tiempo creo que son positivos para todos, para el país, para los ciudadanos y para nosotros, pues incentivan al mercado en general a seguir evolucionando en beneficio del cliente

¿Cómo ven desde Itaú las medidas anunciadas por el Gobierno Nacional para mitigar el choque económico por la pandemia?

Para empezar, hay que indicar que nadie tenía en su radar la llegada de una situación de las dimensiones de lo que estamos viviendo este año. Dada esta realidad, considero que el Gobierno de Colombia ha hecho una buena labor, en términos de atención en salud, pues logró duplicar el número de Unidades de Cuidado Intensivo, y darle la respuesta requerida a la emergencia de salud presentada en el país.

En términos económicos, el Gobierno ha hecho un gran esfuerzo por brindar ayudas tanto a los ciudadanos como a las empresas y en el marco de la Emergencia Económica, Social y Ecológica ha creado mecanismos como Ingreso Solidario, Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), subsidios a la nómina y a la prima, y ha destinado fondos de financiación y de respaldo de crédito, entre muchos otros mecanismos, para contribuir con las personas naturales y jurídicas en este choque, lo que sin dudas, tiene un fuerte impacto en las finanzas estatales.

A pesar del esfuerzo la dimensión de la contracción de la actividad económica ha sido alta lo que se refleja en la caída del a PIB y un nivel muy elevado de desempleo. Por esta razón considero que hacia adelante tenemos un gran desafío como país que hace que, desde todos los sectores, tanto públicos como privados, debamos seguir apostando por reactivar la economía y el empleo.

¿El sector bancario en Colombia continúa con estabilidad para afrontar esta crisis?

Sin dudas, la estabilidad del sistema financiero colombiano ha sido un elemento clave para enfrentar esta coyuntura que no tiene precedentes en los últimos 90 años. Esta fortaleza se debe a lo aprendido en experiencias anteriores, cuando las mayores crisis económicas globales y locales coincidían con crisis en el sistema financiero.

En este caso, el covid llega en un momento en el que la banca colombiana tiene unos niveles de solvencia y provisiones altos, por encima de las exigencias regulatorias, lo que ha permitido mantener su solidez.

Además, el sector logró responder de forma muy efectiva para implementar y disponer todas las medidas, programas y líneas de apoyo a las personas y empresas en espacios de tiempos muy cortos. Rápidamente, el sistema financiero se adaptó para prestar su servicio con el modelo de trabajo remoto, lo que permitió la continuidad de las operaciones. Esto demandó un esfuerzo muy grande de todos.

En cuanto a los retos, es evidente que, con la caída de la actividad, un incremento del desempleo, un deterioro en todos los indicadores económicos y una marcada incertidumbre por el desarrollo de la situación, tendremos como sector desafíos muy importantes que debemos seguir gestionando en paralelo, tanto la cartera de crédito como el estar listos para apoyar al país en la recuperación económica.

Más allá de esta coyuntura, el sistema bancario colombiano mantiene desafíos como continuar profundizando la inclusión financiera, en lo que hemos avanzado muchísimo en el último tiempo, la formalización y la disminución del uso del efectivo en el país. Estos retos, solo se podrán abordar con el trabajo asociativo con el Gobierno.

¿Cuáles son los retos que tiene el sector?

Es evidente que, con la caída de la actividad, un incremento del desempleo, un deterioro en todos los indicadores económicos y una marcada incertidumbre por el desarrollo de la situación, tendremos como sector desafíos muy importantes que debemos seguir gestionando en paralelo, tanto la cartera de crédito como el estar listos para apoyar al país en la recuperación económica.

Itaú fue uno de los bancos extranjeros que registró la mayor disminución en utilidades a agosto de este año, ¿a qué se debe esto?

En el caso de Itaú, los resultados se explican por un hecho contable y no recurrente derivado de un deterioro realizado al goodwilll (plusvalía en español) y a los activos intangibles de combinación de negocios. Al analizar las utilidades sin este hecho contable tenemos un beneficio a agosto de $35.200 millones.

Esta pérdida contable es resultante de un ajuste en la valoración de nuestro goodwill y activos intangibles producto especialmente de la adquisición de Helm Bank en 2013. El ajuste contable por $749.000 millones tuvo el objetivo de reflejar las perspectivas económicas durante y después del covid-19.

Dicho ajuste contable, no recurrente, sin efecto en caja, no afecta la liquidez, la solidez o el perfil de riesgo de Itaú Colombia. Tampoco afecta la estrategia del banco que hemos adelantando en el país con una visión sólida de largo plazo. Lo anterior, permite reflejar con total transparencia y con la mejor información disponible el valor real y de mercado de nuestros activos.

¿Cuándo creen que Itaú vuelva a los niveles en materia de utilidades previos a la pandemia?

Día a día analizamos las diferentes estimaciones y es claro que este es aún un periodo de incertidumbre. Los resultados dependerán en gran parte de cómo se desarrolla la reactivación de la economía y cómo cada sector logrará recuperarse dado el proceso de reapertura. De acuerdo con nuestras proyecciones, Colombia tendrá un crecimiento del 4,5% en 2021, tras una fuerte contracción este año. En este escenario no consideramos nuevos períodos de lockdown generales que, si vuelven a ser necesarios, podrían cambiar estas proyecciones.

¿Cuál fue el avance en el segmento empresarial?

Logramos consolidar nuestra presencia con una participación relevante en temas de infraestructura, constructor, finanzas corporativas y de Banca de Inversión. Para este último tema, además de M&A, estuvimos presentes en la emisión de bonos de la República de Colombia por US$2.500 millones y del Distrito de Bogotá por $2 billones. Esto significa un aporte muy relevante al país aún más en un año como este.

¿Qué metas ha cumplido en Itaú Colombia?

Desde que llegué a Colombia siempre cuento una anécdota. En nuestros primeros días en Bogotá uno de mis hijos me preguntó, papá, ¿qué hacemos en un país donde la marca Itaú no se ve en las calles?, y mi respuesta fue: precisamente a eso vinimos, a traer y consolidar la marca Itaú en Colombia.

Hoy puedo dar ese objetivo como cumplido, pues tras finalizar con todo éxito la integración operativa y tecnológica, Itaú hace presencia en los principales 30 municipios y ciudades de Colombia, con una cultura corporativa unificada, con la que ya se nos identifica. El banco cuenta con una renovada y potente oferta de valor tanto para personas como para empresas, con un portafolio estructurado para la necesidad de cada cliente, con lo que hemos logrado construir relaciones de largo plazo.

LOS CONTRASTES

  • Alfredo BarragánEspecialista en banca de la Universidad de los Andes

    “La llegada de los bancos internacionales al sector financiero local trae consigo intercambios de ideas y abre la puerta a una adopción ágil de nuevas tecnologías”.

Tras tres años del lanzamiento de la marca, hoy Itaú es un banco conocido y reconocido en el país, no solamente por su servicio, sino también por su cercanía con los clientes y cada vez más por su oferta digital. Gracias al trabajo del equipo Itaú Colombia, ingresamos en el puesto 95 al ranking de las 100 empresas con mejor reputación de Colombia que realiza Merco. Nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a este importante listado del que hacen parte marcas muy relevantes y admiradas por los colombianos.

En este periodo desarrollamos un proceso de transformación digital, en el que se implementó un gobierno transversal que involucra a todas las áreas del banco e incorpora marcos de trabajo ágiles, lo que supone una transformación no solo de procesos sino cultural, donde partimos de las necesidades de nuestros clientes buscando entregas rápidas e incrementales.

Esto nos ha permitido tener hoy una oferta que pasa por la apertura 100% digital de cuenta de ahorro, venta digital de tarjetas, contratación de todos los productos de pasivos, giros internacionales, Transfiya, consultas y otros servicios.

En el segmento empresarial y corporativo logramos consolidar nuestra presencia en Colombia con una participación relevante en temas de infraestructura, constructor, finanzas corporativas y de Banca de Inversión. Para este último tema, además de M&A que hemos participado, estuvimos presentes en la emisión de bonos de la República de Colombia por 2.500 millones de dólares y del Distrito de Bogotá por $2 billones. Esto significa un aporte muy relevante al país aún más en un año como este.

Por supuesto que nuestra presencia va más allá de la actividad bancaria. Además de lo que mencioné de nuestra actuación social durante la pandemia, hemos datos relevancia a apoyar la cultura a través de patrocinios y acciones como la Feria del Libro de Bogotá y la Fiesta del Libro de Medellín, donde seguimos impulsando la importancia de leer para un niño. También estamos en temas de artes, como la Feria del Millón que además de Bogotá, llevamos a Barranquilla, Medellín y Cali y que este año viene también con el Distrito Naranja, un espacio de Itaú para artistas desconocidos y que sirve como plataforma para apalancar la actividad cultural que el banco apoya.

El propósito de Itaú en Colombia sigue y el proyecto a futuro se mantiene. Aunque las condiciones del actual entorno son exigentes, Itaú está preparado para atender las circunstancias y mantener su plan y perspectivas de largo plazo en el país.

La ratificación de la confianza de los clientes y su permanencia con nosotros es la mejor señal de que hemos hecho lo correcto. Itaú seguirá fortaleciendo su estrategia en servicio, innovación y fortalecimiento de su ecosistema digital, manteniendo nuestro compromiso de tener al cliente en el centro de todo que hacemos.