Se destacan la atención por los gastos hormiga, menos uso de tarjetas debito y crédito, uso del canal digital, entre otros

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El impacto en la economía que ha dejado a su paso el covid-19 ha empezado a reflejar cinco cambios en el consumo financiero de los colombianos, que tuvieron que ajustar su bolsillo a las medidas restrictivas que se fueron tomando para controlar el avance de la pandemia.

Entre las nuevas tendencias se destacan una mayor atención por los gastos hormiga, menos uso de tarjetas debito y crédito, más operaciones bancarias por el canal virtual y menos uso del efectivo, un menor uso de las cesantías para vivienda y la recuperación del ahorro pensional.

Virginia Olivella, directora de Investigación y Consultoría de TransUnion Colombia, dijo que “han observado que los consumidores continúan haciendo cambios en su presupuesto familiar con el fin de hacerle frente a la disminución de ingresos debido al impacto que ha tenido el covid-19 en el bolsillo de los colombianos”.

Lo que indica Olivella se basa en que, por ejemplo, “50% de los consumidores afectados indican que habían reducido el gasto discrecional como, por ejemplo, comer por fuera de la casa y 34% ha cancelado membresías o suscripciones (televisión por cable, Netflix, entre otros)”.

A esto se le suma que los consumidores están evitando endeudarse. No solo se redujo el número de tarjetas de crédito, ya que pasaron de 16 millones en enero a 15,4 millones en junio, sino que también cayeron los gastos que se realizan a través de estos plásticos y las tarjetas débito.

LOS CONTRASTES

  • Freddy CastroDirector de Banca de las Oportunidades

    “Es probable que las personas hayan aprendido por la pandemia a transar digitalmente, a ahorrar e incluso estar preparados para contingencias, por medio de los seguros”.

  • Virginia OlivellaDir. de Investigación y Consultoría de TransUnion Colombia

    “Muchos consumidores están retrasando compras importantes, una medida que podría ayudar a mitigar el impacto económico negativo que ha generado el covid-19”.

Andrés González, gerente de Data Science en CredibanCo, aseguró que se ha visto una disminución de la participación de la tarjeta de crédito sobre la débito, lo cual evidencia que los colombianos están cuidando sus finanzas y liquidez y solamente compran las cosas necesarias. No obstante, el alza que se observó en la tarjeta crédito en los días sin IVA.

Otro de los signos que reflejan el cambio en las finanzas personales es el hecho de que se registró un mayor uso del canal digital en los primeros seis meses del año, al punto que a través de la telefonía móvil, se transaron $67 billones en 2.469 millones de operaciones.

El auge de estas operaciones también se debe a que “más de 1,2 millones de personas accedieron por primera vez al sistema en seis meses. Las personas se han visto obligadas a abrir más productos, y la mayoría de esos productos son digitales”, dijo Freddy Castro, director de Banca de las Oportunidades.

Además del protagonismo que ha anotado el canal digital y el avance que se ha registrado en materia de inclusión financiera, las cesantías también se han visto impactadas por la crisis desatada por el covid-19. Este dinero se convirtió en el principal seguro contra el desempleo, ya que la mayoría de retiros se hizo bajo el argumento de terminación del contrato, quedando atrás la compra de vivienda.

Pese a este comportamiento, Castro aseguró que ahora más personas se van a dar cuenta o van a ratificar la importancia de ahorrar, bien sea por medio de cesantías o en otro esquema de ahorro. Por ejemplo, por el lado del ahorro pensional, este marcó un récord de $291 billones luego de anotar importantes caídas al inicio de los confinamientos.

Mayor uso de la banca digital

Los confinamientos incentivaron el uso de la banca móvil en el país, al punto de que la mitad de las transacciones bancarias registradas en el primer semestre se efectuaron por medio de este canal. A través de la telefonía móvil, se transaron $67 billones en 2.469 millones de operaciones (incluyendo las no monetarias), las cuales correspondieron a 52% de los movimientos que se registraron durante el semestre. De todas las transacciones efectuadas en este canal, 2.258 millones fueron no monetarias y 211 millones fueron monetarias.

Cuidado con los gastos hormiga


De acuerdo con el informe ‘Reporte de Dificultades Financieras’ de agosto de TransUnion Colombia, los consumidores continúan modificando sus hábitos de consumo y reduciendo ciertos gastos para enfrentar la caída en sus ingresos. Esto se evidencia en que, por ejemplo, 25% canceló o redujo los servicios digitales y 27% ha hecho lo mismo con las suscripciones o membresías. Sin embargo, Scotiabank Colpatria resaltó que “en la medida en que se ha abierto la economía, gastos como recreación y deporte han venido cobrando valor nuevamente”.

Menos compras y menos deudas

Luego de la llegada del covid-19 al país, las compras con tarjetas de crédito cayeron 30% al cierre de junio y las adquisiciones con tarjetas débito anotaron una reducción de 14,9%. Según Tuya, “los consumidores están presentando una mayor preocupación por ahorrar y cumplir con las obligaciones de manera más responsable. Lo anterior, se ve reflejado en cómo está la confianza de los consumidores, aunque en agosto subió con respecto a julio, sigue en niveles bajos (-25,4%), lo que proyecta que las personas seguirán cautelosas”.

Ahorro pensional en aumento

Hacia finales de abril, los afiliados a las cuatro Administradoras de Fondos de Pensión privadas evidenciaron pérdidas en los rendimientos de sus ahorros, las cuales se reflejaron en los extractos de sus cuentas pensionales. En marzo, los portafolios de inversión de las AFP sufrieron fuertes caídas que llevaron a que este disminuyera de $280,43 billones a $261,78 billones. Sin embargo, para el cierre de agosto, los aportes no solo no se detuvieron, sino que presentaron una recuperación que alcanzó un nuevo máximo histórico al llegar a $291 billones.

Cambio de destino en cesantías


Entre el 1 de marzo al 31 de julio de este año, 820.821 personas retiraron sus cesantías argumentando la terminación de su contrato. El retiro de este ahorro por dicho concepto se convirtió en la principal razón de los desembolsos en cuatro meses, con un monto total de $1,13 billones transferidos, lo cual ubicó a esta razón por encima de gastos como la educación o la adquisición de vivienda. El impacto negativo en los ingresos de los hogares también se reflejó en que 336.216 personas retiraron sus cesantías por disminución de ingresos.