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Costos de estudiar en una universidad de la Ivy League.
Harvard, Yale y Brown son algunas de las instituciones más costosas del bloque de ocho miembros; están entre las universidades más reputadas del mundo
¿Se ha preguntado cuánto podría costar estudiar en una de las universidades del prestigioso grupo de élite Ivy League? Nos dimos a la tarea de averiguarlo y descubrimos que su calidad es tan alta como sus precios. Antes que nada, ¿cuáles son las instituciones que conforman el listado? Harvard, Yale, Brown, Cornell, Columbia, Dartmouth, Princeton y la Universidad de Pensilvania hacen parte del bloque y son algunas de las universidades más reconocidas de todo el planeta. Sus costos anuales oscilan entre US$126.560 y US$92.288. Estos precios fueron obtenidos de las páginas oficiales para el periodo 2026, con corte a marzo.
El grupo fue fundado en 1954 y aunque primero fue una liga deportiva que fomentaba la competencia entre las instituciones, con el pasar de las décadas se convirtió en un bloque de entidades destacadas, caracterizadas por la excelencia académica y su prestigio a nivel internacional. Lograr salir al mercado laboral con un título de una universidad Ivy League no solo requiere gran esfuerzo, sino capacidad económica.
La Universidad de Harvard es el miembro del grupo con el costo más alto, con US$126.560 anual. Este precio incluye lo “esencial”: matrícula, alojamiento, alimentación, libros, materiales y gastos personales.

En el segundo y tercer lugar aparecen instituciones como Yale y Brown, con precios de US$97.985 y US$97.284 respectivamente. El listado lo completan las universidades de Cornell, con US$96.268; Columbia, con US$96.260; Dartmouth (US$95.490); Princeton (US$94.624); y en el último puesto de este ranking está Pensilvania (US$92.288).
Alejandro Espitia, docente de macroeconomía de la Universidad Javeriana, aseguró que estudiar en una de estas universidades tiene una ventaja en cuanto a reputación, gracias a su calificación docente, espacios, métodos y demás temas de enseñanza. “Son reconocidas como las mejores universidades de EE.UU. Eso le da al estudiante no solo la ventaja de estar en un ambiente diseñado para la academia, donde están los mejores, sino que también le permite enviar señales al mercado de que es muy bueno en lo que hace”, dijo.
Para ser candidato, se piensa que el aspirante debe contar con un expediente académico con altas calificaciones, y es cierto, pero no es lo único que se evalúa para rechazar o aceptar al aspirante. Ivy Coach, consultora de admisión universitaria, asegura que todo inicia en la escuela secundaria y en la reputación que la precede. Los funcionarios de admisión de Ivy League tienen preferencias por ciertos colegios estadounidenses, independientemente si es privado o público. Asimismo, se evalúa constantemente que los estudiantes tomen como desafío los cursos más rigurosos que ofrece la escuela secundaria. Ivy League busca también, a menudo, a los jóvenes que buscan formación extracurricular: cursos en línea y programas de aprendizaje adicionales marcan la diferencia en la solicitud.
Un no negociable para la entrada en uno de los miembros de Ivy League son las calificaciones. Los candidatos con excelencia académica siempre tendrán una ventaja sobre las personas que no cuenten con notas altas. “Una A en un curso de biología no honorario no es lo mismo que una A en Biología AP. Los funcionarios de admisión buscan a los estudiantes que sobresalen en cursos rigurosos”, asegura Ivy Coach.
El envío de cartas de recomendación es altamente deseable para pasar los filtros de aceptación. Deben ser escritas por el consejero escolar y los docentes, pero no deben ser misivas genéricas y llenas de adjetivos que no muestran el perfil real del candidato.
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