Las mujeres son las que más acceden a este tipo de préstamo, así como quienes están clasificados como estrato 1

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

Hace nueve años, solamente 5% de la población a la que se le otorgaron microcréditos era menor de 30 años, mientras que en 2017 este porcentaje aumentó a 18%. Este fue uno de los hallazgos del libro Situación actual e impacto del microcrédito en Colombia, el cual fue realizado por Dairo Estrada y Andrea Hernández Rubio con apoyo de Asomicrofinanzas y el Banco de la República.

“Sin embargo, por lo general, los mayores demandantes de microcrédito tienen entre 30 y 60 años de edad. En 2010 eran 71% de la muestra, y en 2017 bajaron a 68%”, mencionó Estrada, quien también es presidente de Finagro.

En la investigación también se hizo evidente que la mayor participación en los microcréditos la siguen teniendo las mujeres con 55%, aunque los hombres han ganado acceso al pasar de 34% en 2010 a 45% en 2017.

“La participación de las mujeres es mayor porque suelen ser muy emprendedoras, generalmente son cabeza de familia entonces buscan otras fuentes de ingreso, montan sus propios negocios y el microcrédito les ayuda a apalancar esas operaciones”, señaló Estrada.

Por su parte, María Clara Hoyos, presidente de Asomicrofinanzas, considera que el mayor otorgamiento de créditos en hombres es producto de un efecto psicológico y de que se hayan dejado de autoexcluir.

“Las entidades más fuertes en microcrédito eran las corporaciones mundiales de la mujer, yo creo que por ese nombre, los hombres se sentían excluidos. Cuando todas estas entidades cambian de nombre, ya empieza a cambiar la composición”, explicó.

LOS CONTRASTES

  • María Clara HoyosPresidente de Asomicrofinanzas

    “El promedio por operaciones está siendo más alto en hombres que en mujeres. La participación en el otorgamiento es liderada por mujeres, pero los hombres han aumentado en su acceso”.

  • Dairo EstradaPresidente de Finagro

    “Hay un potencial muy grande para el microcrédito en términos de lo que se podría estimar de la demanda, pues hay alrededor de nueve millones de personas que trabajan por cuenta propia”.

En cuanto al perfil de los clientes, en el estudio se encontró que a quienes se les otorgan los microcréditos tienen, en promedio, 11 años de experiencia en su actividad económica y su negocio tiene alrededor de ocho años de antigüedad.

Respecto a su nivel socioeconómico y educativo, la mayoría de los microcréditos son otorgados a la base de la pirámide, personas de estrato 1 (59%) y a aquellas que cursaron hasta primaria o menos (50%).

En cuanto al destino de estos recursos, se encontró que el microcrédito se utiliza especialmente para capital de trabajo (60%), aunque su uso para inversión ha aumentado, ya que pasó de 9% en 2010 a 36% en 2017.

“Está bien que no se utilice tanto para consumo, sino en surtido y maquinaria, porque es sobre el negocio productivo en el que se hacen los análisis para poder otorgar el microcrédito”, mencionó Hoyos.

En el estudio también se encontró que las mujeres tienen menor probabilidad de entrar en mora y que a medida que aumenta la edad del deudor, la probabilidad de mora es menor.

La investigación se realizó con base en una muestra aleatoria de clientes de Bancamía, Bancompartir, Banco Agrario de Colombia, Banco Mundo Mujer, Banco W, Confiar Cooperativa Financiera, Financiera Comultrasan, Actuar Caldas, Contactar, Corporación Interactuar, Crezcamos, Fundación Amanecer, Fundación de la Mujer, Fundación Mario Santo Domingo y Microempresas de Colombia.