El director ejecutivo de Ascun resaltó el esfuerzo del Gobierno Nacional para otorgar alivios y créditos para apoyar a las instituciones privadas y públicas

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

Los gobiernos a nivel mundial estudian diversas alternativas para retomar las clases bajo un modelo de semipresencialidad con el fin de mitigar el impacto de la coyuntura y la deserción estudiantil, que va en aumento. Óscar Domínguez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun, develó que este semestre las matrículas podrían bajar hasta 25%.

Cifras del Ministerio de Educación indican que hay cerca de 2,4 estudiantes matriculados en educación superior, lo que quiere decir que habría 602.010 matriculas menos en el segundo semestre.

A esto se le suma que António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, advirtió que “nos enfrentamos a una catástrofe generacional que podría desperdiciar un potencial humano incalculable, minar décadas de progreso y exacerbar las desigualdades arraigadas”, pues según proyecciones de la entidad, 4 millones de estudiantes en el mundo, desde primaria hasta universidad, podrían abandonar las clases por el impacto económico de la crisis sanitaria del covid-19.

Por ello, las instituciones educativas se preparan para adoptar el modelo de alternancia propuesto por el Ministerio de Educación, y universidades como Los Andes, estudian la posibilidad de que “los estudiantes de primer semestre pueden conocerse, para impulsar la parte más de interacción social que tiene la educación”, explicó el rector Alejandro Gaviria.

Además, resaltó que hasta el momento estiman que la caída en sus matrículas será solo de 1%. Por su parte, María Clara Rangel Galvis, rectora de la Universidad El Bosque, dijo que las matrículas se verían afectadas casi 20%. En la Universidad Central, la cifra se ubicaría en 15% y en el Externado bajaría 2,3%.

Rangel también aseguró que la alternancia “más que un riesgo es un reto, para nosotros es importante asegurar que quienes no estén de manera presencial lo puedan hacer de manera remota con el fin de asegurar su aprendizaje”.

LOS CONTRASTES

  • Óscar DomínguezDirector ejecutivo de Ascun

    “Las matrículas pueden verse afectadas hasta 25% por causas relacionadas con la disminución de ingresos de las familias como consecuencia de la pandemia”.

Al ver el panorama de los más pequeños, la Asociación Nacional de Preescolar y Educación Inicial, Andep, estimó que solo en Bogotá, que cuenta con 2.700 instituciones, 20% de los preescolares han cerrado por falta de ingresos.

Aunque no todo es negativo, pues según la Secretaría de Educación, el 20 de marzo, al inicio de la pandemia, había 789.157 niños matriculados en los colegios oficiales, cifra que aumentó a 793.133 para el 30 de junio, lo que evidencia que 3.976 niños más comenzaron a recibir clases durante la emergencia sanitaria.

Sin embargo, María Ángela Torres, rectora del Marymount, resaltó que “podría afectar el proceso de los menores de 10 años porque son edades en las que por desarrollo las interacciones y experiencias deben ser concretas y significativas para tener aprendizajes perdurables”.

Idea que fue reforzada por el padre Alberto Hadad, rector del Colegio San José, quien afirmó que “estamos hechos para el encuentro que, si bien se puede dar a través de una pantalla, no reemplaza la interacción presencial. Factores como la falta de juego de los niños con sus pares trae efectos muy negativos en su desarrollo”, e hizo un llamado para regresar pronto a la educación presencial.

Para ello, los colegios se han venido preparando y han buscado la guía de diversos expertos que les han aconsejado el uso de elementos de protección para los adultos y solo el distanciamiento social, junto a una acomodación en grupos reducidos para los más pequeños, como lo explicó María Mercedes de Brigard, rectora del Gimnasio La Montaña, pues sería un riesgo ponerles un tapabocas que no se aguantarían y lo estarían tocando frecuentemente.

Otras medidas que implementarán serán el lavado de manos en horarios determinados; censo a la población de riesgo, tanto para los adultos como para los menores; la no asistencia de quienes presenten síntomas; apoyo a quienes no puedan asistir presencialmente al colegio, además de un seguimiento de síntomas en los menores y adultos por parte de la enfermería.

Por su parte, Camilo Camargo, rector Colegio Los Nogales, resaltó el reto que hay en conectividad y en reactivar los colegios pues “estudios afirman que después de tres meses de vacaciones, los estudiantes pierden casi un mes de avances académicos, y la cuarentena ya va por casi seis meses”.