Acesco está pidiendo al Gobierno la renovación y ampliación de una medida antidumping tomada contra los productos chinos

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Con 50 años de historia, Acesco ha sido una empresa aliada del sector de la construcción, a través de la comercialización de productos de acero. En la actualidad, figura como una de las principales compañías de la industria metalmecánica del país y la región.

Sin embargo, el covid y las importaciones desde China del material han hecho que la empresa deba buscar nuevos mercados y apostar por la innovación que generen productos con valor agregado. Felipe González, presidente de la compañía, expresó que se encuentran en una renovación de una medida antidumping y piden al Gobierno ayuda para “nivelar la cancha”.

¿Cómo los ha afectado el covid-19 en sus operaciones?
Al igual que todas las industrias, esta disrupción provocada entre mantener la salud y la economía nos ha afectado. Hacemos parte de las industrias esenciales de la segunda ola, de modo que nos reactivamos a finales de abril, cuando terminó la primera cuarentena.

Desde entonces venimos recuperando ritmo de producción y de ventas gradualmente. Afortunadamente, mucho mejor de lo que esperábamos. Vimos una reacción rápida de toda la industria de la construcción, tratando de que el año termine con salud para nuestros colaboradores.

¿En qué porcentaje de operación están y cuál es la perspectiva de final de año?
Para final de año podríamos esperar un impacto entre 22% y 25% de las ventas, en la industria metalmecánica estima unos impactos entre 20% y 35%. La organización en agosto ya terminó por encima de 90% como resultado de la rampa veloz en la que estamos desde mayo.

¿Qué planes de expansión están trabajando actualmente, qué inversiones están haciendo en sus plantas?
Estamos muy contentos de avisar que vamos a hacer una inversión cercana a los US$6 millones que se va a estar ejecutando estos meses y el primer semestre de 2021. La inversión es para la producción de Metalum, que es nuestra marca de recubrimiento en aluminio zinc. Es un producto que ha venido creciendo mucho en la importación en Colombia.

¿Cuáles son las nuevas metas que se esperan con la inversión?
El proyecto es de transformación de nuestra capacidad instalada. Vamos a tener una ganancia de 7% en la capacidad instalada. No es mucho, pero es más para atender una necesidad que estamos viendo en el mercado importante y que tiene que ver con el fenómeno de importaciones de China y el proceso antidumping que estamos promoviendo ante el Gobierno. Nuestra expectativa de venta para el próximo año debería estar en las 200.000 toneladas.

¿Cómo se ven frente a la competencia en sus diferentes líneas de negocios?
Somos una compañía muy orientada a la competencia. De hecho, somos defensores de esto en los mercados. Hacemos esfuerzos en nuestros productos y servicios para mantenernos en esa posición de liderazgo, una posición en un mercado que está muy complejo desde que China empezó a incrementar su capacidad de producción de acero y todo el fenómeno de importaciones a bajo costo y con precios dumping.

Esto hace que los esfuerzos por competitividad siempre son mayores. No es fácil trabajar en una cancha desnivelada. Pero eso se resuelve a través de que el Gobierno nos ayude a nivelar la cancha y hacer grandes esfuerzos en competitividad.

El año pasado, una de las grandes noticias fue la guerra comercial, sobre todo el cierre de EE.UU. a la industria del acero, ¿cómo ha avanzado esa sustitución de mercado?
Esa fue una de las consecuencias que ha tenido el exceso de capacidad que tiene China, que representa más de 50% de la producción mundial de acero y tiene unos excedentes de 500 millones de toneladas. Colombia en un muy buen año puede consumir 3,8 millones de toneladas. El decreto 232 fue una reacción agresiva por parte de Estados Unidos porque fue muy amplia. Vetó a todos los países del mundo y negoció solo con unos cuantos.

Ese decreto lo que hizo fue dejar por fuera más de 12.000 millones de toneladas de las 30.000 que ellos importaban. Eso generó un desvío de comercio que a los países que no tienen las protecciones adecuadas se les convirtió en una amenaza.

Nosotros estábamos exportando 10% de nuestra producción a la Florida, pero con ese sobre arancel nos dejaron por fuera. Eso fue desde marzo de 2018 y ha representado una pérdida en ventas de entre 20.000 y 30.000 toneladas. Es un mercado muy interesante. Sin esa protección, podríamos buscar entre 30.000 y 60.000 toneladas al año.

Creemos que la medida debió ser solo para China. Lo que hacen los países es proteger su industria contra prácticas desleales y China es el campeón de esas prácticas desleales.

¿Cómo sustituyeron ese mercado?
Nosotros exportamos a toda la zona del Caribe y a los países de la región. Exportamos algo a Venezuela, que por obvias razones está muy disminuido. También a las islas del Caribe y exportamos mucho a Bolivia. Pasamos de que fuera 10% a no llegar a 3% de la producción. Nos defendimos con un gran trabajo al interior del país. En los últimos tres años hemos hecho una inversión importante en lo que es desarrollo de marca y territorio.

¿Cómo va la propuesta de la medida antidumping?
Impulsamos una medida de renovación que se impuso en 2013 con derecho provisionales y en 2014 con derechos definitivos que duraron tres años. En 2017 se renovó, cambiando la modalidad de base de cálculo, que pasó de ser con base a un precio mínimo a un formato ad valorem de 47% sobre la lamina galvanizada. En ese entonces se pudo demostrar y establecer la medida antidumping.

Sin embargo, sucedió que la medida tuvo efecto el primer año. Lo que pasó fue que hubo un movimiento de desvío arancelario. No es un tema de contrabando técnico ni ilegal, pero el arancel de aduanas tiene otras seis partidas arancelarias que son productos similares. Entonces las importaciones se dejaron de hacerse por donde se impuso la medida antidumping. Lo que pedimos al Gobierno es que corrija esto, que se vuelva a hacer el estudio para la renovación de nuestros derechos. También pedimos incluir la figura de antielusión, que incluye otras seis partidas, para que el efecto del antidumping no se desvíe.

¿Cuáles son esas políticas antidumping que se deben tomar de cara a la recuperación económica?
Estamos en un escenario sin precedentes. Creo que es importante que los gobiernos nivelen la cancha de los productores nacionales, no se trata de proteccionismo. Dentro de todo esto es importante el proceso para establecer una medida de defensa comercial. En estas solicitudes el tiempo cuenta mucho. Cada día que pasa hay una destrucción al valor de la industria local. Entre más rápido se defina una medida es más exitoso.

EL PERFIL
Felipe González es ingeniero industrial y administrador egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León, especializado en modelos de manufactura, supply chain management, planeación estratégica, e Innovación en el retail del Instituto Tecnológico de Monterrey. Durante su carrera ha tenido la oportunidad de trabajar para grandes empresas como The Pepsi Bottling Group, Aavid Thermalloy, Supermercados Internacionales HEB en México, Grupo Éxito y Acesco Colombia, de la que es presidente ejecutivo desde hace más de cinco años.