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Accionistas de La Cabaña.
La liquidación judicial del Ingenio La Cabaña no solo marca el cierre de una de las empresas tradicionales de la agroindustria azucarera colombiana, sino que vuelve a poner el foco sobre la estructura accionaria
La liquidación judicial del ingenio La Cabaña no solo marca el cierre de una de las empresas tradicionales de la agroindustria azucarera colombiana, sino que vuelve a poner el foco sobre la estructura accionaria y el modelo empresarial construido durante décadas por la familia Seinjet, propietaria histórica de la compañía.
De acuerdo con información reportada por la Superintendencia de Sociedades, el capital accionario del ingenio está concentrado principalmente en tres sociedades: Agro El Arado S.A.S., con 33,13% de participación; Danador S.A.S., con 31,85%; y Sociedad de Inversiones Montana S.A.S., también con 31,85%. En conjunto representan 96,83% de las más de 22,1 millones (22.102.426) de acciones que están en circulación.

El porcentaje restante se distribuye entre Sulamita Seinjet de Rabinovich (1,28 %), Ana Seinjet de Doron (1,28 %), Agro Servicios Las Cañas S.A. (0,38 %) y Agrocorcega S.A.S. (0,23 %), según el registro de accionistas presentado en el proceso.
La historia del ingenio comenzó con Moisés Seinjet, un inmigrante rumano que llegó al Valle del Cauca en 1927. Tras iniciar actividades comerciales con la venta de panela y adquirir terrenos en el norte del Cauca, en 1944 obtuvo la Hacienda La Cabaña, origen del actual complejo agroindustrial.
Con el paso de los años, la propiedad quedó en manos de sus herederas Sulamita Rabinovich, Ana Doron y Massi Neuris, junto con la siguiente generación de la familia. Entre ellos sobresalen David Seinjet Neuris, Rony Doron Seinjet y John Rabinovich Seinjet, quienes han participado en la administración del negocio azucarero y en otros proyectos empresariales. David Seinjet y Rony Doron también fueron fundadores de Credivalores, mientras que David impulsó el fondo de inversión Dianthus Capital y Ban100.
Precisamente, uno de los aspectos que analiza la Superintendencia de Sociedades es el modelo de negocios del grupo empresarial. Según los documentos del proceso, el holding agroindustrial diseñado alrededor de La Cabaña incluía diferentes compañías y operaciones cruzadas cuya estructura es objeto de revisión por parte del organismo de control.
Los problemas financieros del ingenio comenzaron a profundizarse durante los últimos años. Inicialmente la compañía reportó obligaciones por más de $314.000 millones, que motivaron su ingreso al proceso de reorganización empresarial. Sin embargo, tras dos años de negociaciones con los acreedores, la empresa solicitó la apertura de la liquidación judicial al no lograr un acuerdo que permitiera garantizar su continuidad.
En la solicitud presentada ante la Supersociedades, la compañía atribuyó el fracaso de la reorganización a la combinación de factores climáticos, macroeconómicos, financieros y de orden público. Entre ellos mencionó la caída en los precios del azúcar, la disminución de la tasa de cambio, el impacto del fenómeno de La Niña sobre la productividad, el incremento de los costos laborales, la falta de capital de trabajo y las dificultades para acceder a nuevos recursos financieros.
Pese a la crisis, La Cabaña destacó su importancia para el norte del Cauca. La empresa genera alrededor de 1.600 empleos directos y 1.600 indirectos, trabaja con 957 proveedores de caña, de los cuales 777 son pequeños cultivadores, y mantiene proyectos de formación, infraestructura y educación en la región.
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