La Secretaria de Educación del Distrito dijo que uno de los puntos principales que debe tener la educación es cerrar las brechas de acceso

Allison Gutiérrez - agutierrez@larepublica.com.co

En el conversatorio organizado por Foros LR "Oportunidades de la educación tras la pandemia" se habló sobre cómo se está enfrentando la educación tras la pandemia, pero sobre todo cuáles son esas oportunidades que hay para suplir los desafíos que ha traído la coyuntura como lo son, la educación virtual.

En el foro estuvo presente Edna Bonilla, Secretaria de Educación del Distrito, la cual dijo que la pandemia ha dado la oportunidad de resignificar la educación y entender que debe estar en primer lugar.

En su intervención la Secretaria informó que en Bogotá 4 de cada 10 niños no tienen acceso ni a computador ni a internet. Por esta razón, "los maestros y los estudiantes han tenido que adaptarse a la nueva realidad", mediante un trabajo consensuado para redefinir nuevas formas de educar.

También explicó, que "no tenemos que esperar a que termine la pandemia, el reto es que vamos a regresar a las aulas para seguir con las garantías del derecho a la educación en la pandemia".

En ese sentido, recalcó que Bogotá fue la primera y única ciudad que desde el 16 de marzo, que comenzó la cuarentena estricta, siguió con el proceso educativo de los niños y niñas como los programas de alimentación. Y, que estaba en el diseño del plan de desarrollo antes de desencadenarse la pandemia en el país.

Para la funcionaria cerrar brechas en la educación es lo principal en la gestión de Bogotá, debido a lo excluyente e inequitativo que es el país.

En respuesta a eso, Bonilla explicó el programa de desarrollo que incluye un apartado especial de educación con cinco puntos, el cual, cuenta con una inversión de $23.7 billones para su desarrollo, en donde cerrar las brechas y generar nuevas oportunidades en educación, será el objetivo.

Los cinco programas son primero, llevar a cabo programas como la educación inicial; segundo, programas que aporten a la formación integral; como tercer componente, se realizará transformación pedagógica que se debe hacer en conjunto con los maestros; la educación rural, es el cuarto componente del plan, siendo esta, según Bonilla, una gran deuda que tiene el país y Bogotá con la sociedad. Y por último, nombró programas alrededor de los jóvenes en donde explicó que muchas de las marchas que se generan en Bogotá por parte del estudiantado, es para pedir que haya más calidad y acceso en la educación y que por ello, como Estado "debemos garantizar mayor calidad y acceso a la educación.

Frente a ese último punto, informó que se tiene una puesta de $1 billón para mejorar las oportunidades de acceso y permanencia en la educación superior de los jóvenes.