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ENERGÍA "Si nos dan el aval para la transacción de ISA, podemos tener el cheque en un mes"
lunes, 1 de febrero de 2021

El presidente del Grupo Energía Bogotá, Juan Ricardo Ortega, espera que el Gobierno defina las reglas de juego para la venta de ISA

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co


Desde que Ecopetrol presentó al Ministerio de Hacienda una oferta no vinculante para comprar su participación de 51,4% en Interconexión Eléctrica S.A. (ISA), el país está a la expectativa de lo que anuncie la cartera al respecto. Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), explicó por qué la compañía del Distrito no ha presentado una oferta formal, y señaló que en el momento en que estén claras las reglas podría tener en un mes los recursos estimados en alrededor de $14 billones para girarle a esa cartera.

Ustedes reiteraron su interés en adquirir la participación que tiene el Gobierno en ISA. ¿Van a presentar una oferta formal?

Vamos a ceñirnos a lo que el Gobierno plantee y a las reglas que diga. Tenemos el balance y excelentes bancos detrás que garantizan que podemos tener la plata disponible muy rápido, con certeza antes de junio, y pueden ser entre uno y dos meses después de que tengamos acceso a la información que permita hacer una valoración diligente de los activos. Si nos dicen “ya”, puedo tener el cheque en un mes, pero me tienen que decir ese “ya”, porque uno no se mete a las fiestas que no lo invitan, y somos totalmente respetuosos del Gobierno, pero tenemos la capacidad y consideramos que es un activo totalmente sinérgico a los activos del GEB.

Si usted mira en el mapa, las dos empresas juntas serían las grandes jugadoras energéticas de América Latina. Juntas, con el liderazgo de ISA, porque lo vemos como el papá y uno no pretende ponerse por encima sino aprovechar al otro para que impulse. El país podría ver que tiene dos señoras empresas con los mejores estándares.

Se da por sentado que el Ministerio de Hacienda tendrá al menos dos ofertas por sus acciones, y que lo más conveniente sería hacer una subasta para obtener el mejor recaudo de la operación. Para que eso pase, ¿no es requisito que ustedes oferten?

En este caso, el orden de los factores sí altera el resultado. Hay diferentes formas de puja: hay una que se llama sobre cerrado, donde cada uno hace su oferta y la que sea más competitiva gana; hay otra que se llama precios descendentes, que es como se venden las flores en Holanda, que empiezan en 1.000 y van bajando, y el primero que espicha un botón se lo lleva; y hay otra que es la subasta tradicional inglesa, donde cada uno puja, como pasa con las obras de arte. Todas generan diferentes resultados.

ISA es una empresa cuyo valor no es subjetivo, es producto de la calidad de los activos y el nivel de información que uno tenga para conocerla. Si uno tiene mucha información puede fácilmente decir cuánto vale, y ahí uno evalúa las sinergias. El que tiene más sinergias puede pagar más porque tiene la capacidad de compartir parte de esos ahorros y suficiencias que eso le genera.

LOS CONTRASTES

  • Juan Alberto LondoñoViceministro de Hacienda

    “Nos motiva ver que ven en ISA un activo interesante (...). Lo más importante es mirar que los activos de la Nación tengan la mayor rentabilidad”.

Eso nos hace sentir a nosotros muy cómodos de poder entrar a decir que queremos participar, pero la única forma que tenemos de hacerlo es bajo las reglas que fijen. Yo no puedo participar sin reglas porque no puedo decir que pago por algo que no sé cuánto vale, sería detrimento patrimonial. Nosotros estamos convencidos de que ISA es la mejor oportunidad de que el GEB dé un brinco cualitativo como empresa, y logre aprovechar una ola como pocas en la historia.

Es decir, ¿que no hay oferta hasta que, como dice, el Gobierno fije las reglas de juego?

Yo estoy listo. El día que me den el aval, en un mes tengo claro lo que voy a hacer, y en dos más el cheque, a más tardar.

Hábleme un poco más del potencial de esa eventual inversión para el GEB y las sinergias que encuentra

Es importante ver la dimensión de los complementos en el continente, entre ISA y el GEB, cómo en Perú y en Brasil nos potenciamos como una empresa de otra talla, y creo que es lo que el país necesita. ISA tiene la gente y las competencias para ser la que lidera esa capacidad de marcar territorio y rayar la cancha del continente, y queriendo, del viejo continente también.

Ese es nuestro norte y la Junta Directiva así lo apoya. Cuando uno ve el volumen de inversión en el sector de transmisión, ISA es la empresa que tiene la capacidad de brincar a EE.UU. y a Europa y aprovechar esos contratos, y si tenemos un balance que pueda ayudar a eso, pues para eso está nuestro balance, y en eso estamos con todas las eficiencias. Es a lo que le queremos apostar, porque eso impulsa no solo al país, sino a la ciudad, porque hay muchos negocios relacionados: alumbrado eléctrico, comunicación, fibra óptica.

¿Cómo están en materia de gobierno corporativo?

Tenemos la ayuda de Ecopetrol. Felipe Bayón ha sido muy generoso, y nos están haciendo muchas tutorías para implementar el gobierno corporativo que ellos tienen, que desde el punto de vista del uso de capital es muy riguroso. La idea es seguir mejorándolo con las cosas buenas que tienen ISA y Ecopetrol, y buscando, en la posibilidad de crecer, mejorarlo todavía más para que el país y los colombianos tengan claridad de que el GEB es una inversión segura.

¿Consideran diversificarse?

No. Nosotros creemos que nuestra diversificación está en segmentos, no en actividades, y lo que se ha acordado con la Junta Directiva es enfocar la empresa. El foco está claramente en la transmisión y el transporte de gas, que son totalmente complementarios, el crecimiento en esos sectores es donde vemos las experticias y competencias donde podemos crecer y generar desarrollo y mejorar la vida de la gente, que siendo una empresa pública es nuestro propósito principal.

¿Qué proyecciones estratégicas tienen en cada una de sus líneas de negocio?

Lo primero es ver que la ciudad es una fuente enorme de generación de valor. El transporte de Bogotá se está moviendo muy fuerte hacia lo eléctrico, Enel viene con unas inversiones gigantescas, la ciudad va a necesitar 34 subestaciones de energía, 400 mw adicionales de energía eléctrica, solo por las transformaciones en la movilidad pública, y la movilidad privada viene creciendo lento, todavía se considera de lujo, muy pronto tendrá un giro fuerte.

Nosotros creemos que ese giro, por la topografía de Colombia, debería ser al gas, o combinaciones de gas e hidrógeno, que es lo que creemos que va a ser el futuro, pero un componente de los carros privados debería moverse a eléctrico. Vemos en la energía eléctrica unas fuentes de crecimiento difíciles de dimensionar. Las cifras el International Energy Institute son de US$110 billones de inversión en los próximos 20 años en el sector energético, solamente en líneas de transmisión hablan de 10 millones de km y US$16 billones, por eso le apostamos a que transmisión va a ser trascendental.

Y en gas, que todavía es muy debatido, hay expertos que dicen que es imposible pensar en un brinco todo eléctrico. Entonces, dicen que hasta que el hidrógeno no llegue, eso va a ser gas, y posiblemente a lo que se llegue es una combinación de hidrógeno y gas, y eso nos da buenas prospectivas de crecimiento.

Y el último punto ahí es que las líneas de transmisión de energía, cuando usted está manejando eólicas y solares, oscila, y se oscila la generación porque se acaba el viento o se tolda el cielo y no hay sol. Inmediatamente se quedaría sin flujo y los sistemas eléctricos requieren un flujo constante, y se necesita tener gas inmediatamente disponible en volúmenes muy importantes para poder generar cuando haya un vacío en la parte solar o eólica. El sistema, como tal, requiere inversiones muy importantes, y por eso la oferta de gas en el país es estratégica.

Entonces es determinante avanzar con los pilotos de fracking

Indiscutiblemente. El mismo Biden, con todo el compromiso verde que tiene, que es enorme porque incluye US$1 billón de inversiones en temas de energía limpia, todas hacia la descarbonización y en contra de los hidrocarburos, el único tema en el que no se meten totalmente, aunque lo hacen, es fracking. En EE.UU. El fracking no necesitaba licencias ambientales, eso cambió y ahora van a exigir más controles, pero el fracking sigue, y si usted mira, allá cerca de 600.000 de eventos de fracking y pocas demandas.

El fracking es una cosa que existe desde que hay fracturación de petróleo en diferentes formas, lamentablemente se volvió un estigma y un tema de debate sin evidencia científica, entonces afortunadamente en Colombia va a haber evidencia cuidadosa, rigurosa y aprenderemos qué es bueno, hasta dónde, qué equipos, qué químicos, cómo se manejan las aguas, cómo se garantiza la protección de todo el canal para no contaminar el sistema hídrico, entre otras.

Todo eso está inventado, lo han hecho hace años en varios países de forma exitosa empresas muy serias, entonces en Colombia, por el bien del país, es clave poder aprender y ver qué dan los resultados. Soy muy optimista, acá hay mucho gas en sitios muy estratégicos, que puede estar disponible relativamente pronto si somos capaces de discutir de manera objetiva.

Mencionó a Enel, con quieres han tenido pleitos, entre otras por el desarrollo de proyectos de no convencionales. A raíz de la simplificación societaria de Enel Américas, ¿han hablado de resolver al menos esa controversia?

Le voy a responder lo mismo que se dijo en el anuncio del acuerdo marco de inversión que se publicó en la Superfinanciera. Dentro de los principales acuerdos alcanzados, este nuevo acuerdo marco permitiría la integración del negocio renovable a las inversiones conjuntas, la definición de nuevas reglas de gobierno corporativo más acorde a los nuevos objetivos y oportunidades de esta nueva etapa, y la propuesta de acuerdos de conciliación para las demandas arbitrales existentes que hay actualmente. Eso quiere decir que hay un plan, que obviamente está sujeto al cumplimiento de ciertos hitos legales que exigen las normas colombianas, pero lo más importante es que estamos trabajando de manera armónica.