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El procurador General, Gregorio Eljach, convoca a proteger la estabilidad del país el 21 de junio, al recordar que acatar el veredicto de las urnas es la mayor garantía democrática
El próximo 21 de junio, millones de ciudadanos acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente de la República. Cada voto depositado representa una postura clara, una esperanza y una determinación trascendental sobre el futuro del territorio nacional. En esta jornada crucial, el país tiene el deber civil y ético de rodear el proceso electoral, asegurando que la manifestación libre de la ciudadanía sea la que marque el rumbo del Estado de derecho. Frente a este compromiso, el procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, ha hecho un llamado contundente: “La fortaleza y la legitimidad de las instituciones dependen de la participación libre de los ciudadanos”.
La democracia no termina el día de las elecciones. Su verdadera fuerza se demuestra al día siguiente, cuando la sociedad, los aspirantes y las autoridades respaldan el proceso con madurez, promueven la convivencia y deciden trabajar en conjunto por el bienestar general. Una democracia sólida se construye con participación responsable y respeto por los resultados de las urnas; continúa cuando, más allá de las naturales discrepancias, prevalece el compromiso con la estabilidad del país.
Por ello, el procurador Eljach Pacheco insta a la ciudadanía a asumir este momento con altura democrática: “Sumémonos a la Paz Electoral, ayudemos a que las elecciones presidenciales transcurran en tranquilidad, a que gane quien gane, todos aceptemos los resultados que digan las urnas”.
Colombia avanza cuando la legitimidad de las urnas es innegociable y cuando las diferencias se resuelven a través de los canales legales. Más allá de los disensos, nos une el objetivo superior de proteger la estabilidad de la nación y tramitar las contradicciones bajo una cultura de paz.
El jefe del Ministerio Público ha sido enfático en que la solidez institucional del país prevalece sobre las tensiones políticas del momento: “Estamos en una democracia y la vamos a seguir defendiendo. Las elecciones pasarán, pero las instituciones quedan. En Colombia lo único que no puede dejar de existir es la Paz Electoral”. Aceptar los resultados oficiales es, por tanto, respetar la voz de millones de colombianos que confiaron en el sistema.
Para que el certamen del 21 de junio sea un reflejo fiel de la madurez civil del país, la jornada y el escenario posterior deben fundamentarse en cuatro pilares esenciales:
El progreso del país depende de la capacidad colectiva para sumar esfuerzos en torno a la legalidad y la convivencia. Cuando se respeta la voluntad popular, gana la democracia. Cuando se reconocen los resultados, gana Colombia.
Entre los indicadores con mejor calificación aparecen la libertad monetaria, con 71,9 puntos y la libertad comercial, con 71,4 puntos
De las 39 actividades industriales analizadas, 21 registraron variaciones positivas en su producción real y aportaron en conjunto 4,0 puntos porcentuales a la variación anual
El Dane aseguró que las diferencias entre las cifras del mercado laboral y la Pila se explican porque miden fenómenos distintos