Según BBVA Research, este indicador que aporta 65% del PIB muestra signos de mejora, aunque está en terreno negativo. Medellín tiene con las mejores cifras

Adriana Carolina Leal Acosta

En Colombia, aproximadamente 65% del PIB está explicado por la dinámica del consumo, razón por la cual, la actitud cautelosa de las personas ante la incertidumbre de la pandemia o la falta de recursos para poder gastar por cuenta del desempleo, impactan directa y fuertemente en la expansión de la economía.

De acuerdo con un estudio hecho por BBVA Research, al monitorear las transacciones que hacen los colombianos con tarjetas de crédito y débito, así como revisando la frecuencia y monto con la que la gente saca dinero de los cajeros automáticos, la máxima caída del consumo de este año se registró a finales de marzo y principios de abril, cuando tuvo una contracción de -50%.

Sin embargo, desde entonces ha seguido una tendencia de recuperación gradual, especialmente jalonada por la compra en supermercados y las droguerías, que han sido las que se han mantenido del lado positivo desde que se decretó la cuarentena y todavía, en la etapa de reactivación económica.

De hecho, los supermercados registraron un pico en ventas significativo en la segunda semana de marzo, cuando se anunció que en Bogotá se haría un simulacro de aislamiento que luego se volvió permanente al empatar con la cuarentena nacional.

En esos días, el consumo en estos establecimientos creció a niveles de 140% y luego empezó a descender hasta incluso tocar el lado negativo a finales del mismo mes. No obstante, la curva se recuperó y se ha mantenido positiva y ascendente, y durante la última semana de junio ha rondado un alza de 50%.

Por su parte, las droguerías tuvieron un pico importante de crecimiento en la semana del 19 de marzo, también previo al confinamiento. Luego hubo una caída que llevó su consumo a niveles de -50% durante la primera semana de mayo, y se recuperó manteniéndose en las últimas semanas entre 10% y 30%.

“El gasto en supermercados y droguerías continúa impulsando el consumo como lo hizo en el confinamiento total. Así mismo, la reactivación de algunos sectores comienza a reflejarse en el mayor gasto en combustible y transporte, que, a pesar de seguir en terreno negativo, aumentaron 15% con respecto a abril. La recuperación es más lenta en el sector de restaurantes y vestuario, pero ya se ven los primeros brotes verdes”, afirmó Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research en Colombia.

Por ciudades, Medellín y Bucaramanga, que han iniciado una recuperación en el gasto más temprana de la mano de los pilotos de apertura de los centros comerciales que hubo el 25 de mayo, registran una mejora sustancial en sus indicadores, lo cual también estaría relacionado con el incremento en el consumo de vestuario que en general pasó de estar cercano a -100% en abril y mayo a -70% esta semana.

Por su parte, Bogotá, Cali y Cartagena, donde se mantienen medidas de aislamiento más restrictivas, muestran mayor rezago en el consumo. Frente a esto, Carlos Prada, vicepresidente de Anif, dijo que es importante monitorear a Bogotá, pues sin reactivación en esta ciudad “no habrá en el país, dado que concentra 25% del PIB”. Sin embargo, reconoció que lograrlo es más difícil, por la densidad poblacional. En el caso de los departamentos, los Santanderes, Risaralda y Meta reflejan una mejor dinámica económica mientras que la mayor afectación la tiene San Andrés, por su elevada vocación turística.

Recuperación tardaría cuatro años

Andrés Langebaek, director ejecutivo de Estudios Económicos del Grupo Bolívar Davivienda, señaló que el país se podría demorar cuatro años en volver a registrar un crecimiento del consumo como el que había antes de la pandemia. Pues, de hecho, según recordó Juana Téllez, de Bbva Research, se esperaba que en 2020 el consumo creciera alrededor de 4% y que ese factor, junto a la inversión, jalonaran la expansión de la economía, proyectada en más de 3% antes del covid-19 y que ahora podría caer entre -2% y -7% según el Emisor.