Según la Dian esta medida movería $2,5 billones este año, sin embargo los economistas son menos optimistas

Adriana Carolina Leal Acosta

Este lunes el presidente de la República, Iván Duque, junto al director de la Dian, José Andrés Romero, anunció la aceleración de la entrada en vigencia de los tres días sin cobro del IVA en la compra de ciertos artículos, el cual fue aprobado en la Ley de Crecimiento Económico del año pasado.

De ese modo, se estableció que el beneficio, que aplicará en la compra de electrodomésticos, juguetes, productos deportivos, vestuario, útiles escolares, bicicletas, computadores, celulares e insumos agrícolas, estará habilitado el 19 de junio, 3 de julio y 19 de julio, pese a que originalmente se había programado para tener solo dos fechas este año, una en julio y otra en octubre.

Con esta medida, según Romero, se busca incentivar el consumo de los hogares que en abril habría caído alrededor de 5% y, de ese modo, impulsar la reactivación económica, pues se prevé que en estas jornadas se muevan cerca de $2,5 billones.

LOS CONTRASTES

  • Carlos CaballeroProfesor de la Universidad de los Andes

    “La medida de los tres días sin IVA no va a ser salvadora de la economía o fundamental, pero no se puede desconocer que ayudará en algo, aunque sea marginal”

Sin embargo, la postura de varios economistas y académicos es menos optimista, pues consideran que el efecto de esa medida sería marginal sobre el consumo y, por tanto, sobre el PIB.

“Es una medida que no tiene un efecto muy grande en el estímulo del consumo, como tampoco en la pérdida de recaudo y que, en últimas, va a estar determinado por cómo avance la epidemia en los próximos meses”, señaló José Ignacio López, director ejecutivo del equipo económico de Corficolombiana.

De acuerdo con el experto, la incertidumbre causada por la pandemia ocasionaría que los hogares continúen siendo cautos con el gasto. “Por un lado, las personas mayores probablemente preferirán ahorrar y los más jóvenes se están enfrentando a una situación laboral compleja”, dijo.

De hecho, prevé que en el segundo trimestre del año habrá una contracción del consumo, que en enero- marzo creció 3,7% anual, pero que solo aumentó 0,5% comparándolo las cifras con las del último trimestre de 2019.

Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, consideró que “el efecto será muy marginal pues las personas lo que harán es aplazar las compras, no aumentarlas”. No obstante, el analista resaltó que en esta oportunidad la iniciativa “tiene un poco más sentido que cuando se planteó en la reforma tributaria, dado que puede ser vista como una herramienta de incentivo a la demanda, pero repito, no sería significativa”, dijo.

Además, señaló que en Colombia, usualmente, este tipo de medidas no alcanzan a involucrar a las personas de menos recursos, pues no tienen el dinero para gastar o porque en condiciones normales, suelen comprar de manera informal, por tanto, no pagan IVA.

Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, Carlos Sepúlveda, decano de economía de la Universidad del Rosario y Carlos Caballero, profesor de la Universidad de los Andes, manifestaron que si bien la medida promovería la compra de bienes, no se logrará compensar la desaceleración que ya fue evidente en el primer trimestre.