Según el índice que mide Fedesarrollo, en el sexto mes dela año también mejoró la compra de electrodomésticos

Joaquín M. López B.

El Índice de Confianza del Consumidor, ICC, el cual presenta Fedesarrollo, sigue en terreno negativo. Pero aunque el indicador no ve una cifra positiva desde marzo del año pasado, cuando alcanzó a estar en 1,2%, el principal hecho a destacar en la medición de junio, fue que este mejoró respecto a mayo.

En el sexto mes del año terminó en -33,1%, luego de recuperar 0,9 puntos porcentuales (pps). Pero detrás de esta leve recuperación, el centro de pensamiento explicó que hay varios factores, y uno de los que más predomina en que el consumo mejore en medio de la pandemia, es que los estratos bajos y medios presentaron avances en su disposición de compra en ese mes.

De hecho, al ver la tabla de clasificación del ICC según el nivel socioeconómico, en junio, los estratos altos estaban en -37,6%, y mayo fue -24,9%.

Caso contrario en la clase media, en la que en junio el ICC cerró en -33,5%, y en mayo estaba en -34,2%. Finalmente los estratos más bajos pasaron de -33,7% en mayo a -32,1%.

Paralelo a esto se registró que la disposición de las personas a comprar bienes muebles y electrodomésticos aumentó 4,2 pps, entre mayo y junio.
“El impacto del día sin IVA sobre confianza fue marginal. La disposición a comprar bienes durables (como muebles, nevera, lavadora, televisor) aumentó ligeramente pero sigue siendo muy negativo: pasó de -66,7% en abril a -62,5% en junio”, explicó el director de la entidad, Luis Fernando Mejía.

Además de una leve recuperación en el consumo de ciertos bienes, la compra de vehículos también registró un comportamiento similar. Al sexto mes del año, la disposición de adquirir un carro quedó con un balance de -56,8%; esto significó un aumento de 7,6 pps frente a los 30 días anteriores en los que el indicador estaba en -64,4%.

LOS CONTRASTES

  • Luis Fernando MejíaDirector de Fedesarrollo

    “El elemento más importante para la recuperación de la confianza del consumidor en los próximos meses va a ser el avance del empleo, que es la fuente principal de ingresos para los hogares”.

Del lado de la vivienda, si bien el sector de la construcción es otro de los damnificados por la crisis del covid-19, en junio tuvo la buena noticia de que la disposición a comprar un bien inmobiliario para vivir aumentó 8,6 puntos frente a mayo.

Para este mes, la disposición a comprar vivienda aumentó en Medellín (36,1 pps), Barranquilla (33,9 pps), Cali (15 pps) y Bucaramanga (3,9 pps); caso contrario fue donde disminuyó, como en Bogotá (4,9 pps) frente a lo observado en mayo.

Finalmente, en el ICC general, discriminado por ciudades, las capitales en las que empeoró fue Bogotá, al pasar de -33,2% a -35,8%; Medellín de -29,3% a -36%, y Bucaramanga, de -34,6% a -37,1%. Diferente fue en Cali que pasó de -32,7% a -26,7%, y Barranquilla de -38% a -30%.

Fedesarrollo también dijo que a futuro estos indicadores dependerán de factores mayores como el avance del empleo.