Con una inflación que en 2019 cerró en 3,8% y una tasa de desempleo que hasta noviembre superaba el doble dígito, Colombia tiene grandes retos para consolidar su crecimiento.

Adriana Carolina Leal Acosta

Para muchos, uno de los retos del 2020 en materia económica será consolidar el crecimiento del país y superar el umbral del 4% e incluso llegar al 5%, como señaló hace unos días la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) en el informe publicado sobre sus perspectivas para este año.

Sin embargo, cumplir esa meta significa avanzar considerablemente en diferentes indicadores, tales como la inflación y el desempleo.

Por el lado del Índice de Precios del Consumidor (IPC), entendido como la inflación o el costo de vida de los colombianos, en 2019 aumentó 0,62 puntos porcentuales y llegó a 3,8%, mientras que en 2018 registró un crecimiento de 3,18%.

De acuerdo con el Dane, en diciembre pasado este índice fue de 0,26%, menor al 0,30% que se obtuvo en el último mes de 2018. No obstante, se reportó que los alimentos y las bebidas no alcohólicas subieron 5,8%, seguido por educación, con un aumento de 5,75%, bebidas alcohólicas y tabaco, con 5,48%, y restaurantes y hoteles, con 4,23%.

En cuanto al desempleo, según la misma entidad estadística, entre enero y noviembre del 2019, que corresponde al último reporte, la tasa fue de 10,6%, estando por encima del informe de los 12 meses de 2018, cuando la cifra fue de 9,7%.

De hecho, solo en noviembre pasado 9,3% de la población en edad de trabajar (2,3 millones de personas) estaba buscando una oportunidad laboral, es decir, 176.000 personas más que en el undécimo mes del 2018. Así, según los registros, ya se cumplieron trece meses consecutivos en los que el desempleo aumenta en Colombia.

En cuanto al Producto Interno Bruto (PIB), entre el primer y el tercer trimestre de 2019, que también son las últimas cifras disponibles, el crecimiento fue del 3,1%, por lo que según previsiones de analistas, el balance en este índice para todo el año podría ser del 3,2%.

Hasta donde se conoce, los sectores que más estarían jalonando ese comportamiento son el comercio al por mayor y al por menor, la reparación de vehículos automotores y motocicletas, el transporte y almacenamiento y el alojamiento y los servicios de comida, con un crecimiento del 4,9%.

Ahora bien, la tasa de cambio, que sin lugar a dudas influye en la economía del país, arrancó al alza. En la última jornada bursátil de Colombia, del pasado viernes 3 de enero, la divisa norteamericana cerró en $3.254, estando $4 por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM). El precio promedio de ese día fue $3.260, $2 arriba de la TRM. En cuanto al máximo negociado, este fue de $3.280 y el mínimo, de $3.245,01.