La tasa de desocupación cerró en 21,4% en el país. Sin embargo, los estudios apuntaban a que la destrucción de trabajos sería peor

Adriana Carolina Leal Acosta

En mayo la población ocupada del país se redujo dramáticamente, pasando de 22,1 millones de colombianos en ese mes de 2019 a 17,2 millones en el mismo periodo de 2020.

El Dane estimó que 4,9 millones de personas perdieron su ocupación, de las cuales 3,3 millones se declararon inactivas, es decir que no trabajaban ni buscaban ubicarse laboralmente, y 2,08 millones dijeron que estaban desempleadas.

De esa última cifra, 2,06 millones, es decir más de 90% de los nuevos desempleados, señalaron que perdieron su trabajo como consecuencia directa de la pandemia o por el efecto de las medidas de confinamiento decretadas para combatirla.

Con esto, la tasa de desempleo del quinto mes del año se ubicó en 21,4%, la más alta de la historia para ese mes, según dijo Juan Daniel Oviedo, director de la entidad estadística.

Sin embargo, pese a tratarse de un panorama preocupante, en el que según José Ignacio López, director de estudios económicos de Corficolombiana, es necesario que se acelere la economía a niveles extraordinarios para que las personas que perdieron su trabajo lo vuelvan a tener; el desempleo no llegó a los niveles más pesimistas pronosticados, pues se había hablado, incluso, de una pérdida de 5,5 millones de puestos de trabajos por cuenta del efecto del virus.

“El resultado estuvo en línea con lo que preveíamos y mostró que, pese a que la cifra fue muy alta y es muy grave, se redujo el ritmo de la destrucción de empleos frente a abril. Pues en ese mes fueron 5,3 millones de nuevos desocupados y en mayo fueron 4,9 millones. Por lo que probablemente tocamos fondo en abril, y aunque la tasa de desempleo puede seguir creciendo, la destrucción de puestos no, que son cosas distintas”, señaló Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

Además, se ve un incremento en la población ocupada, que en abril era de 16,4 millones y en mayo fue 17,3 millones, es decir alrededor de 900.000 personas más (ver gráfico).

Es necesario enfatizar que la tasa de ocupación, que fue de 43,4% en mayo, también fue la más baja desde que se tiene registro, ya que incluso en la crisis de 1999, la tasa de ocupación fue 49,7%, es decir, 6,3 puntos más alta que la del quinto mes de 2020.

“Estos resultados no dejan duda sobre el hecho de que hay que abrir la economía gradualmente y con los protocolos de seguridad. Volver a la cuarentena generalizada es inviable. Es clave empezar a abrir restaurantes, transporte aéreo y terrestre. El sufrimiento ya ha sido grande”, señaló Mauricio Santamaría, presidente de Anif.

Cabe recordar que en abril 4,3 millones de personas se reportaron como inactivas y en mayo fueron 3,3 millones, por lo que, según Oviedo, “ese millón de personas que componen la diferencia entre ambos meses empezaron a participar del mercado laboral, de las cuales cerca de la mitad, es decir 500.000, encontraron trabajo o continuaron sus labores gracias a la reactivación, pero los otros 500.000 se reportaron como desempleados”, enfatizó.

Otro dato clave es que comercio y reparación de vehículos representó la más alta contribución a la variación nacional con -4,1 puntos porcentuales, lo que significó una reducción de 910.000 ocupados. Y, dentro de esta rama, se destacó el comercio al por menor de otros productos en establecimientos especializados, que aportó -6,4 puntos porcentuales. “El incremento de mayo es de casi el doble de lo que había en mayo de 2019, por lo que es muy preocupante. Esto demuestra que hay que hacer un balance entre el cuidado de la salud y hacer vida productiva”, dijo Jaime Cabal, presidente de Fenalco.

Por otra parte, las industrias manufactureras contribuyeron con -3,2 puntos porcentuales, es decir 716.000 ocupados menos, donde resaltó la contribución negativa del renglón de elaboración de otros productos alimenticios (-6,5 puntos porcentuales al total de la rama). No obstante, en todos los sectores se registró reducción de empleo.

LOS CONTRASTES

  • Mauricio SantamaríaPresidente de Anif

    “Estos resultados no dejan duda sobre el hecho de que hay que abrir la economía gradualmente y con los protocolos de seguridad. Volver a la cuarentena generalizada es inviable. Es clave empezar a abrir restaurantes, transporte aéreo y terrestre. El sufrimiento ya ha sido grande”

Por último, Oviedo destacó que, en el quinto mes del año 36,1% de la población ocupada en el país trabajó hasta 20 horas; 26,6%, entre 21 y 40 horas; y 37,4%, más de 40 horas. “Todas las variaciones fueron estadísticamente significativas si se tiene en cuenta que en mayo de 2019 estos porcentajes habían sido 14,9%, 27,7% y 57,4%, respectivamente”, dijo el director.

Por su parte, Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, señaló que en este contexto se requiere una política fiscal activa y estímulos para sectores especialmente afectados, “así como extender el ámbito de cobertura del sistema de seguridad social al amparo de situaciones de crisis y desempleo privilegiando rutas de empleabilidad de grupos especialmente afectados por la crisis de empleabilidad”.

Se han perdido casi los mismos empleos formales que informales

De acuerdo con el Dane, de más de 2 millones de empleos que se perdieron en mayo en las 13 ciudades, 1,2 millones eran empleados formales y 1,180 millones informales. Además, 40% de los desocupados del total nacional dijo que no ha podido buscar trabajo o montar un negocio por las medidas de confinamiento, e incluso, 33,1% dijo que tiene dificultades para comprar alimentos. Otro dato clave fue que 44% de las personas que continuaron trabajando en mayo en el país señaló tener dificultades económicas.