Analistas

El precio de la deuda española

Las tasas de rendimiento de la deuda española han vuelto a subir, superando el nivel de 6%, y encendiendo alarmas entre los inversionistas alrededor del mundo, que nuevamente temen por el contagio de la crisis de la deuda europea. En consecuencia, hay quienes consideran que el efecto del dinero inyectado a través del Ltro (Long-Term Refinancing Operation) tuvo un efecto efímero y que es necesaria una nueva inyección de liquidez, que permita la compra deuda española, incrementando su precio.

Este análisis es equivocado. El objetivo del Ltro era crear una barrera mediante la cual se protegiera al sistema financiero del contagio de la crisis de la deuda soberana. No obstante, en ningún momento se pretendió resolver la crisis con esta medida. De hecho, el Banco Central Europeo siempre ha sido reticente a ayudar directamente a los gobiernos de países  cuya sostenibilidad macroeconómica está en entredicho. El Ltro efectivamente otorgó un alivio a los bancos, lo que se evidencia con el hecho de que la tasa de interés interbancaria se redujo y se ha mantenido en niveles bajos.  Los beneficios del Ltro se expandieron transitoriamente hacia la deuda soberana, ya que algunos de los bancos que acudieron a esta línea de crédito compraron bonos de deuda española e italiana. No obstante, este efecto probablemente ya se acabó.
 

Ahora bien, esto era de esperarse. Lo extraño era ver el costo de la protección frente al default de España cayendo cuando los problemas estructurales de las finanzas públicas de este país aun no se han resuelto. Se espera que el nivel de deuda pública ascienda a 85% del PIB este año, tras haber alcanzado 68.5% del PIB en 2011. El nivel de desempleo sigue por las nubes (20.6%), lo que hace que el ajuste fiscal sea particularmente costoso e impopular, y se espera que la economía crezca tan sólo 0.3% este año. En suma, a España todavía le falta un largo trecho por recorrer para ajustar sus finanzas públicas, y esto lo está castigando el mercado con el precio de la deuda pública.
 

No es de esperar que el BCE salga pronto a comprar deuda soberana española. Esto lo único que hace es darle un respiro temporal al gobierno español, reduciendo a las malas el costo de su endeudamiento. Un incremento en las tasas de la deuda española debería alinear los incentivos del gobierno español para reducir su gasto y moderar su endeudamiento hasta un nivel sostenible. Por lo tanto, hasta cierto punto es deseable para forzar un ajuste en la economía española, ayudando al Gobierno a aprobar las ambiciosas reformas requeridas. 

Por lo tanto, la manera más efectiva de reducir las tasas de la deuda española de forma permanente es mostrando que el gobierno está comprometido con el ajuste fiscal requerido. En el corto plazo tiene que demostrar que sí es capaz de reducir el déficit fiscal a 5.3% del PIB este año, como se comprometió con los demás los gobiernos de la Eurozona.