Analistas

Inflación: ¿seguirá el BR con sus recortes precautelativos?

GUARDAR

El Dane reportó que noviembre registró una inflación de 0,18%, cifra superior al consenso del mercado (0,10%) y a la registrada un año atrás (0,11%). Nótese cómo ello implicó un aumento en la inflación total hacia 4,12% anual (vs. 4,05% anual del mes anterior), donde primó nuevamente el repunte en la inflación subyacente (sin alimentos) a ritmos de 4,8% anual (vs. 4,7% un mes atrás).

También resultó preocupante observar cómo la inflación de bienes no-transables continúa “pegada” en valores de 5,3% anual, donde los regulados llevan un ritmo de 5,6% anual. En buena medida, esto último se explica por el incremento en los precios de la gasolina (promediando una inflación de 10% anual) y del servicio de transporte público (7%), a pesar del beneficio que ha implicado una apreciación cambiaria promediando 4% a lo largo de 2017. Gracias a que la inflación de alimentos se mantuvo cerca de 2,51% anual, el impacto sobre la inflación total no fue mayor.

Lo que va quedando claro es que la estrategia del bloque mayoritario dentro de la Junta del Banco de la República (BR), de apostarle a bajas repetidas en la inflación por cuenta de una pronunciada brecha de producto negativa, se ha agotado. Más aún, las advertencias del grupo minoritario al interior de la Junta (de ir con mayor pausa) se han empezado a cristalizar. Así, la tasa repo probablemente quedará en el actual 4,75% hasta que se borren los sesgos de inercia inflacionaria, especialmente en el componente “sin alimentos”. En efecto, la inflación “core” debería romper la barrera de 4,5% anual antes de que el BR pueda continuar con los recortes en la tasa repo, la cual el grueso del mercado (incluyendo a Anif) ve hacia 4,5% para mediados de 2018.

Dicho de otra manera, la Junta del BR y su Gerente, en particular, deberán repensar su estrategia de “guías futuras” (forward guidance) sobre andar “campaneando prontas reducciones en la tasa repo”, pues lo que está en juego es el incumplimiento de la meta de inflación en 2018. Aunque esta última probabilidad luce baja y el grueso de los analistas estamos pronosticando inflaciones en el rango 3%-3,5%, cabe recordar que durante el periodo 2015-2017 ha estado en riesgo la credibilidad de la “Inflación Objetivo” al haber desbordado (por tres años consecutivos) el rango meta de 2%-4%.

Además, la Junta del BR enfrenta una delicada economía política por cuenta de la mayoría con nombramiento gubernamental Santos I-II, resultante de la mala decisión de reelección presidencial inmediata que había adoptado Colombia. A este respecto, es cierto que la postración del sector real requería haber virado de manera pronta hacia una repo-real claramente estimulante, actualmente de -0,05% (= 4,75% – 4,8% inflación subyacente). Sin embargo, Anif considera que el espacio para reducciones adicionales se había agotado (desde hace un par de meses) y este no se habilitará hasta que se rompa a la baja la barrera de 4,5% anual (vs. 4,8% actual) en la inflación subyacente, como ya lo explicamos.

En síntesis, la inflación anual presentó un sorpresivo repunte hacia 4,12% anual en noviembre, mostrando, ex-post, que el BR se equivocó en su pasada reducción de la tasa repo de 5% a 4,75% y donde la “economía política” de una Junta mayoritariamente gubernamental podría generarle un efecto boomerang.

Prospectivamente, reducciones adicionales en la repo requerirían que la inflación-subyacente rompa a la baja la barrera de 4,5% anual. Si bien los riesgos por cuenta de excesos de demanda lucen controlados, existen potenciales agravantes de inercia-inflacionaria. En particular, mucho dependerá de la negociación del salario mínimo. Allí resultará vital evitar desbordar el dictamen de lo que Anif ha denominado la fórmula universal, la cual aconseja no superar un reajuste de 4,5% para el SML en 2018 (= 4,1% inflación esperada 0,4% productividad-laboral recientemente confirmada por el DNP).

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés