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Los estímulos monetarios en Estados Unidos

Tal como se esperaba, la Reserva Federal, Fed, continuó ayer la política de retirar, de manera gradual, los estímulos monetarios al reducir sus compras mensuales de bonos de US$75.000 a US$65.000 millones. Esta decisión se tomó en la primera reunión de la nueva Gobernadora de esa entidad, Janet Yellen, lo que ratifica que esta será la política a seguir durante el resto del año. La decisión se tomó con plena conciencia de su repercusión adversa en el corto plazo sobre los países emergentes, los cuáles vienen registrando por causa de dicha política una inmensa volatilidad cambiaria y en los mercados de capitales. El gran interrogante que se plantea es el impacto que tendrá sobre los países emergentes y, en particular, sobre la economía colombiana. En una reciente presentación, el Ministro de Hacienda afirmó que esta medida trae consigo efectos adversos en el corto plazo al originar mayor volatilidad financiera y favorables en el largo plazo por la vía del impacto de un mayor crecimiento de la economía de los Estados Unidos sobre la colombiana.

 La incidencia inmediata del retiro de los estímulos monetarios de los Estados Unidos sobre las economías emergentes surge por la vía de las tasas de interés. En la medida que la Fed hace menores compras de bonos genera como consecuencia un incremento prospectivo de las tasas de interés en los Estados Unidos y un atractivo para revertir los flujos de capitales hacia ese país. Un análisis del Banco Mundial proyecta que un incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de EE.UU. reduce hasta en 50% los flujos de capital hacia los países emergentes durante varios meses. De hecho, eso es lo que ha venido sucediendo desde el año pasado. Los flujos de inversión de portafolio hacia los emergentes se redujeron en 2013. En particular los Fondos Internacionales retiraron recursos que venían siendo invertidos en estos. En América Latina, los índices accionarios de Brasil, Chile, Colombia y Perú cayeron más de 10% y esa tendencia ha continuado en el primer mes de 2014. Las tasas de cambio también se han venido depreciando. 

El lado positivo se relaciona con la recuperación de las economías avanzadas y, en particular, la de los Estados Unidos. Precisamente, el retiro de los estímulos monetarios es una respuesta a las mejores condiciones de ese país y surge del juicio que esos estímulos van siendo menos necesarios. Así las cosas, el impacto favorable en el más largo plazo se daría por lo que se denominado el canal real. Un crecimiento mayor de los Estados Unidos se traduce en un aumento de demanda de productos del exterior y mayor crecimiento de aquellos países que tienen unas relaciones comerciales más estrechas con ese país. Esto hace que naciones como México y Corea y, en menor grado, Colombia tengan perspectivas positivas para 2014, en tanto que otras como Brasil y Turquía cuyas relaciones económicas están centradas con países cuyas tasas de crecimiento se reducen como China o son muy bajas como en Europa tienen unas proyecciones macroeconómicas y de los mercados de valores menos favorables. 

En fin, el mensaje del Fondo Monetario Internacional respecto al impacto del retiro de los estímulos monetarios es que el impacto adverso será menor en aquellos países con fundamentos económicos sólidos y que tienen campo para maniobrar frente a aquellos que no han introducido reformas económicas y fiscales apropiadas. Colombia está en los menos vulnerables. Las proyecciones tanto de Anif como de Fedesarrollo prevén un crecimiento para 2014 cercano al 4.5%. Amanecerá y veremos.