Analistas 20/12/2020

Entre la Posada y la Novena

Durante nueve días las rutinas, los olores, las conversaciones, los sueños y las percepciones son distintas; muchas se despiertan o se rememoran del pasado, de las experiencias y de la gente que se quiere o que se quiso. Desde el 16 al 24 de diciembre se afloran toda clase de sentimientos que se enervan particularmente con los olores de la Navidad de la comida, aromas de las velas, de los fuegos pirotécnicos y hasta de algunos almacenes.

Desde el siglo XVIII en Latinoamérica y en Filipinas el encuentro de todo lo anterior está con un itinerario que son las novenas de aguinaldo o posadas como las llaman en México, las cuales recuerdan en nueve días del periplo que hacen San José y la Virgen María de Nazareth a Belén para empadronarse como era el mandato.

En México la celebración y cánticos se relacionan con la solicitud de Posada de San José donde "en el nombre del cielo os pido posada, pues no puede andar, mi esposa amada" y la respuesta "Aquí no es mesón, sigan adelante, no les puedo abrir, no vaya a ser un tunante" y termina "Entre Santos Peregrinos, reciban este rincón, que aunque es pobre la morada, la morada, os la doy de corazón". Los participantes con velas y cantando canciones navideñas terminan rompiendo una piñata. Sobra imaginarse las viandas, las bebidas, los colores y las fiestas que seguramente vienen desde la época de los aztecas que en esa época prehispánica celebraban la llegada de Huitzilopochtli dios de la guerra.

En Colombia, Panamá, Venezuela y Ecuador dicen que el hermano franciscano fray Fernando de Jesús Larrea en 1.748 publicó unas oraciones a pedido de Clemencia de Jesus Caycedo fundadora del colegio la Enseñanza. Los buñuelos, la lechona, los tamales, el pavo, los jamones; el arroz navideño y ensaladas son parte de las comidas tradicionales en estos países, las cuales también se acostumbran con algunas variaciones en Brasil, resto de Latinoamerica, el Caribe y los Estados Unidos.

Para cambiar un poco los sabores es interesante saber que en el mundo hay otras delicias asociadas a la Navidad como lo es en Italia que se celebra la Navidad con el caldo con cappelletti, -pasta que se consigue en nuestro país- acompañado de una ensalada marina -caponata di pesce- y de postre el ya conocido panettonne. También se cuenta con el Zakuski de Rusia, que no es un solo plato en si mismo; son entremeses fríos de huevo, pescado y caviar y otros a base de papa; la conocida ensalada Olivier o rusa (como la conocemos en estas latitudes) y el pelmeni que se asimila a los raviolis de carne.

Independiente de la comida, del país de origen y de los gustos lo importante es tener claro y presente que la nueva costumbre desde esta Navidad 2020 es recordar lo frágil que es la vida; ser consiente de la responsabilidad que tenemos con quienes más queremos y con nosotros mismos de cuidarnos y de dar ejemplo.