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Analistas 17/10/2021

El poder del cono

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group

Las situaciones contra intuitivas de la cotidianidad y que se toman como normales no dejan de ser una caricatura del incumplimiento de las normas afectando la calidad de vida de los ciudadanos.

Nivel 1, el poder de los escoltas que se sienten con la autoridad de conducir agrediendo personas, parando el flujo vehicular e irrespetando turnos y filas, parqueando en lugares prohibidos, ostentando o insinuando armas quebrantando la tranquilidad y contraviniendo la ley. Estos comportamientos no aportan a la seguridad y por el contrario llaman la atención, elevan el riesgo y alejan la solidaridad que es un principio de la seguridad.

Los celadores que no permiten parquear en lugares públicos o exigen la cedula para “verificar” información o escanearla, solicitar la dirección y el número de teléfono. Solo la policía debidamente identificada lo puede hacer.

Nivel 2, los que privatizan lo público con conos, apropiándose las vías, andenes y parques , decidiendo donde se puede parquear, o no, obstaculizando el paso y en las vías intermunicipales como elemento de promoción de negocios, muchas veces acompañado de muchacho con trapo o vehículo donde venden productos sin ninguna licencia, permiso o higiene.

Nivel 3, los que se apropian de las vías intermunicipales con vehículos acompañantes que entorpecen movilidad de cientos de vehículos que, si pagan impuestos de rodamiento y peajes, aumentando el riesgo de accidentes vehiculares, afectando la convivencia y generando mas contaminación de la fila interminable en las estrechas e insuficientes vías del país. Ese trabajo de asistencia técnica y de protección lo hacen de forma respetuosa y considerada personal en motocicletas.

En ese nivel también están los ciclistas que habiendo bermas invaden la vía principal, hacen visita a paso de tortuga en la carretera, otros adelantan vehículos por todos los lados y los muchos que no usan casco. Aquí también se pueden catalogar las autoridades de la corriente de pensamiento de no sacar el teléfono celular para que no se lo roben, que son los mismos de lleve la factura para probar que es suya o registre la bicicleta en la alcaldía para cuando se la roben pueda alegar que es la suya.

Nivel 4, los motociclistas que están involucradas en la mayoría de accidentes, así mismo de los fallecidos e incapacitados permanentes, pero que siempre se ven transitando en los andenes, van en sentido contrario -contravía y usan los andenes de parqueadero. Los mas “astutos” pasan por encima de los separadores, adelantan entre vehículos, usan la ciclovía y hasta las vías reservadas para los buses articulados, otros tienen el negocio de estrellar vehículos, pero a las motos no se les exige revisión tecnomecánica, no pagan peajes y no tiene límite de pasajeros ni de carga.

Nivel 5, las obras construcción y mantenimiento de vías y servicios públicos en horas diurnas para mostrar eficacia en el deber hacer de los burócratas de turno. En cualquier colectividad con sentido común las obras que causan problemas de movilidad, que en Colombia se convierten también en problemas de seguridad, se hacen de noche, con menos traumatismos y mas efectividad en rendimientos de obra por la temperatura en climas cálidos -que es casi todo el país- y efectividad para la movilidad.

Feliz puente del 12 de octubre, que ya nadie sabe porqué se celebra.