miércoles, 19 de febrero de 2020

Zoquete, persona que "tiene dificultad para comprender las cosas aunque sean sencillas, por mucho que le repitas algo, no se entera". El Cisne Verde, término utilizando para referirse a eventos del medio ambiente y cambio climático con un potencial extremadamente perturbador desde el punto financiero.

Estas dos realidades juntas pareciera que son la realidad que estamos viviendo en nuestras acciones, en la cotidianidad en los gobiernos, en las decisiones de los empresarios grandes y pequeños, y en la mayoría de nuestro entorno.

De la entraña del capitalismo el señor Laurence Fink, director de BlackRock, el fondo más grande e importante de administración de activos del mundo, advirtió en el Foro de Davos que el cambio climático está a punto de desencadenar una gran reforma. Este tema se ha convertido en un factor determinante en las perspectivas a largo plazo de las empresas, debido a que habrá una re-asignación de capitales en búsqueda de más seguridad, más responsabilidad y más visión a largo plazo.

Lo anterior es la transformación fundamental del capitalismo. La banca a gran escala y cada uno de nosotros como seres individuales deberemos pasar de ser solamente rentista, inversionistas, ahorrador o compradora a ser agente responsable consciente con sus acciones y entender el destino de nuestros recursos. En esta misma línea, también será necesario hacer la debida diligencia sobre los riesgos emergentes en este escenario de responsabilidad y corresponsabilidad con nuestro futuro, nuestra especie y nuestro planeta.

Los incendios en Australia, pero también en los páramos y Llanos de nuestro país, los huracanes en el Caribe, pero también las fuertes mareas en nuestras costas, las lluvias torrenciales que afectan gravemente la infraestructura y otros fenómenos que han aumentado en frecuencia y magnitud, están provocando grandes costos financieros que no están previstos, pero que sí están afectando las finanzas de personas, empresas y gobiernos, debido a que tienen repercusiones en producción, alza de precios e incluso inviabilidad de supervivencia.

Ya hay personas y empresas que están analizando entornos de forma sistemática y permanente, conociendo los riesgos asociados a las actividades en los diferentes entornos ayudado por sistemas sofisticados de monitoreo y pronósticos ambientales y sociales. Y ello, con el fin de asegurar una toma de decisiones estratégicas pertinentes y anticipadas para proteger las empresas, sus inversiones y sus mercados.

Esto ya lo estamos viviendo con cambios en regulaciones y estándares más exigentes, restrictivos o incluso populistas. Asimismo,  existen cambios de percepción en los mercados; ni los compradores, ni los inversionistas, ni los reguladores, ni las comunidades están dispuestos a ser parte de negocios caracterizados por comportamientos indebidos, relaciones con empresas o personas con problemas éticos, uso de insumos sin trazabilidad, pasivos no resueltos, creencias o culturas distintas.

Si usted, como muchas empresas y gobiernos, no se entera aún del nuevo orden de responsabilidades y corresponsabilidades; si usted no planea incorporando análisis de entorno y riesgos nuevos y no implementa, mide y monitorea las acciones de prevención, mitigación y control, sus decisiones serán como las de empresas y personas que sacrificaron el futuro y la sostenibilidad por tener como resultado una alta rentabilidad sólo para el ahora.