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Analistas 10/02/2021

Necesidad de gestión flexible de las IES

En tiempos de incertidumbre la gestión de cualquier institución se constituye en algo complejo, mucho más si se trata de las organizaciones que tienen a bien la apuesta por un desarrollo del futuro como son las Instituciones de Educación Superior (IES). La realidad de la pandemia que nos ha correspondido vivir a todos sin excepción, nos lleva a pensar en la desafiante necesidad de transformación de las apuestas de la educación en todos sus niveles, pero de modo particular de la educación terciaria. ¿Cuál será el futuro de la educación superior en medio de las tendencias que ya la misma realidad de cambio exigía, pero que la situación de la pandemia aceleró?

La preocupación por el futuro de la educación superior, las ideas de dónde están las oportunidades y la comprensión del cambio que requieren las instituciones necesita del compromiso de todos los actores del sector. Estudiantes, profesores, familias, gobiernos y sociedad en general están llamados a anticipar el futuro de la educación con creatividad e imaginación sin que esta sea una mera fantasía. La anticipación del futuro de la educación superior es una síntesis de las visiones que los actores del sector se hacen con pertinencia y calidad, sintiendo la necesidad de transformar a la misma educación en un camino de movilidad y justicia social para todos.

Este cambio es inevitable para los que sienten y piensan la educación como una de las palancas más importantes para que la sociedad pueda salir adelante en medio de la complejidad que ha vivido. La vivencia de un mundo cambiante que se manifiesta en las diversas dimensiones que atañen al ser humano actualmente ha desatado profundas transformaciones en el paradigma clásico de las IES, precisamente porque el mismo fenómeno ha dejado ver nuevas realidades y demandas sociales y científicas que cada día cobran mayor fuerza para la sociedad del conocimiento y la transformación digital. Por tanto, en la perspectiva educativa, todas estas tendencias y realidades afectan su desarrollo presente y futuro. Se genera así una relación interdependiente entre cultura digital, sociedad del conocimiento y perspectiva humanista en la construcción de la sociedad y de la misma apuesta educativa.

Ante esa realidad cambiante, las IES están llamadas a reaccionar, a actuar, en particular, frente a sus procesos formativos, es decir, con respecto a la dinámica de la enseñanza aprendizaje mediado por las tecnologías emergentes, y nutrida por la sociedad del conocimiento. Se requiere de esta forma una reorientación creativa de las IES en términos de modelos, estructuras, paradigmas, gobernanza y procedimientos de su gestión, que puedan incorporar instrumentos y procesos de innovación, y realizar cambios sustanciales, integrados y prospectivos. En la medida en que las IES reimaginen sus propuestas curriculares, los enfoques y acciones investigativas y las prácticas institucionales, está claro que debe haber un compromiso mucho mayor con la flexibilidad y la capacidad de respuesta para enfrentar desafíos nuevos o futuros, y las necesidades y demandas de un grupo de estudiantes muy diverso. Existe la responsabilidad de ampliar y revisar las oportunidades educativas para atender la renovación y la mejora de los aprendizajes de los estudiantes.

De allí que las innovaciones en las tecnologías sean hoy por hoy la apuesta más significativa de las IES, eso sí sin olvidar que el propósito de estas sigue siendo formar seres humanos llenos de sentido por sus vidas y las de los otros, seres humanos capaces de transformar con sus actos de solidaridad la realidad tensa de frustración por otra de felicidad y bienestar para todos. Estas innovaciones proporcionaran medios más modernos y el contexto necesario para las formas nuevas de enseñar, aprender y gestionar el conocimiento a lo largo de la vida.