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Analistas 06/03/2021

La transformación digital es la clave

P. Harold Castilla Devoz
Rector General de Uniminuto

Aunque muchas Instituciones de Educación Superior (IES) en los últimos años han hecho un gran esfuerzo para integrarse a las dinámicas impuestas por la cuarta revolución industrial, esta nueva realidad de la pandemia les ha obligado a poner en marcha estrategias y acciones encaminadas a acelerar la apropiación de las soluciones de tecnologías emergentes en su organización, tanto en lo académico como administrativo. El reto más importante para todas las IES en el mundo y en Colombia es adaptarse a esta transformación digital, quizá teniendo que tomar decisiones trascendentales en la apuesta por achicar sus activos fijos, y encontrar en todos los aspectos institucionales la oportunidad para digitalizarse.

Como lo he expresado en otras oportunidades, resulta fundamental que las IES encuentren en la transformación digital una oportunidad para adaptarse a estos nuevos tiempos, para incorporar mayor eficiencia en el uso de los recursos para que los costos y gastos asociados al desarrollo académico, especialmente de la docencia y de la investigación, permitan no solo alcanzar excelentes estándares de calidad y equidad en el servicio, sino que además, se logre una sostenibilidad financiera en el largo plazo; a lo que se le suma el reto de responder con pertinencia y oportunamente a una formación para el mundo del trabajo y del emprendimiento, incidiendo así, en el desarrollo humano y social sostenible. De igual manera, la cultura digital ayudará a las IES a prospectar su estrategia, porque serán los datos los que conducirán a análisis predictivos mucho más agudos, y así, por ejemplo, a poder responder con alertas tempranas a las necesidades de los estudiantes.

Por todo esto, lo más normal es que las inversiones de las IES estén encausadas a la implementación de tecnologías emergentes tales como la inteligencia artificial, el blockchain, el internet de las cosas, el big data, entre otras. De igual manera, también esta inversión debe estar enrutada a esos servicios de computación en la nube, y de proporcionar los recursos o medios educativos de hardware y software requeridos para el desarrollo de los aprendizajes de los estudiantes, y para la gestión académica procurando siempre la calidad del servicio, pero también de la eficiencia y eficacia en la operación. Los beneficios financieros de un presente y futuro digital de las IES permiten hoy más que nunca direccionarlas y enfocarlas para desarrollar con mayor impacto su tarea en las tres funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión, haciéndolas mucho más accesibles e inclusivas, lo que se traduce en un mayor impacto social.

Muchas son las mejoras en la línea de la excelencia y optimización del aprendizaje de los estudiantes gracias a un acceso instantáneo de autoservicio al contenido, la posibilidad de conocer a profundidad las mejores y más importantes bases de datos para obtener esos datos o información o conocimientos clave, y acceso a esos materiales precisos para los procesos de investigación. Asimismo, esas tecnologías también modernizan y optimizan la experiencia del aprendizaje de los estudiantes y sus profesores. Las IES pueden aprovechar las tecnologías de la era digital para hacer un seguimiento sistemático del aprendizaje de sus educandos y que, a su vez, permitan tomar mejores decisiones de inversión en recursos y medios educativos, o frente a la escalabilidad de prácticas pedagógicas y didácticas que contribuyan al logro de un aprendizaje significativo con valor para la sociedad. La enseñanza personalizada gracias al uso de la inteligencia artificial (IA) es un ejemplo del valor de la digitalización en la gestión académica de las IES, de modo particular en el rol que hoy tienen los profesores como mediadores del proceso de enseñanza-aprendizaje, dedicando mucho más tiempo a incentivar la participación activa de sus estudiantes.

De cara al presente, es completamente claro que se deben realizar inversiones ahora para salvaguardar el sector de la educación superior y hacerlo apto para un futuro viable y exitoso para todos, porque el futuro que alguna vez vimos lejano ya llegó con su revolución digital.