.
Tribuna Empresarial 16/10/2018

Productividad, la clave para un mejor país

Óscar Cabrera Izquierdo
Expresidente de BBVA

Colombia ha logrado en las últimas décadas un gran salto social y económico que le permite considerar seriamente la integración con países desarrollados, no porque esto sea cuestión de pertenecer a un club, sino porque se refleja en la calidad de vida que se le puede brindar a su sociedad. Han sido años difíciles sin lugar a dudas, pero con el compromiso irrestricto por propender por un ambiente institucional sólido y una vocación desde todos los espectros políticos por el bienestar como pieza elemental de sus planes de gobierno.

El resultado, es un país con una tasa de pobreza de 26%, casi la mitad de la registrada a comienzos del milenio, con una clase media bordeando 70%. Una escolaridad creciente y un analfabetismo en retirada. Una cobertura casi universal en salud y campañas que han llevado a más jóvenes que nunca a la educación superior. Pero también ha despertado la idea de poder ser mejores, de aspirar a más, de exigir. Por lo que en adelante no podemos quedar cortos de esta singular responsabilidad.

¿Cómo lograr esta importante tarea? Una pregunta que debe retumbar constantemente en el inconsciente de cuantos miran las necesidades crecientes de la población y ven un crecimiento que según expertos se ha venido a menos para siempre. Ya hemos desplegado las velas de la inversión, alcanzando tasas de 24% del PIB, similar al promedio de la Ocde, y hemos recibido los vientos de cola del bono demográfico, que han permitido contar con más colombianos en capacidad de producir que en cualquier otro periodo, pero estamos asistiendo al ocaso de esta receta, incrementar la inversión será una tarea compleja y costosa por su depreciación en el mediano plazo y la tendencia demográfica ha cambiado y rápidamente estamos viendo es un viento en contra con una población que se está haciendo más vieja cada vez.

Mi propuesta, aun cuando no sea innovadora ni revolucionaria, es apostarle a la productividad, hacer más con lo que tenemos. Para ello, requerimos de mayor inversión, pero destinada a crear conocimiento, tecnología, desarrollar procesos propios que estimulen nuestra capacidad de crecer. Es necesario reducir la informalidad, no con garrote necesariamente, sino con incentivos que les permitan usufructuar la formalización. El camino es mejorar nuestra infraestructura, pero no hablemos solo de la de transporte, no me malinterpreten, esa toca mejorarla, pero también de la digital, de la forma como nos comunicamos.

Todavía nos queda camino por avanzar en las conquistas sociales, aún tenemos que responder por ese 26% de pobreza, tenemos que cerrar las brechas y procurar por una mejor calidad de vida, con el bajo crecimiento que avizoran los expertos hoy, no seremos capaces de lograr estas metas, es más, corremos el riesgo de retroceder en lo alcanzado, y ni nuestro país ni nuestro pueblo se merecen regresar a ese pasado más obscuro. Por eso los reto a abandonar el territorio Uga Uga, y nos convirtamos desde nuestro entorno, en gestores del cambio, en adalides de la productividad, pues es nuestra bandera.