Lo que pasó el 21 de junio, pasará a la historia como el evento más doloroso de la amenaza que viven las instituciones y el orden. Es el reflejo de lo que atraviesa el país
Seríamos los líderes más auténticos porque entenderíamos que la empresa más importante que jamás dirigiremos es nuestra propia vida. Y ese liderazgo no se mide en títulos ni siglas