El suelo rural, caracterizado por bajas densidades, funciones productivas y valores ambientales, demanda soluciones diferenciadas, donde la provisión de espacio público y de infraestructura responda de manera equilibrada
La solución, por lo tanto, no es retirarse del sistema, sino promover sus ajustes y evitar la adopción de malas decisiones de política pública -arbitrarias, contrarias a la ley y sin compensación-