La libertad no es gratis; requiere la valentía de asumir responsabilidades y soltar la mano del papá Estado. Preferimos la incertidumbre creadora de la libertad a la “seguridad” estéril de la jaula de los subsidios
Al presidente no le gusta que lo controviertan, no le gusta la verdad, no le gustan las explicaciones técnicas, no le gustan los contra pesos a su poder. Le gusta el poder, aunque lo niegue