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Analistas 26/11/2021

Nuevos créditos para los pequeños

Jorge Hernán Peláez
Columnista y periodista de Al paredón del Diario LR

En una investigación reciente del Instituto Global McKinsey, durante los últimos cinco años, el 62% de las pequeñas y medianas empresas no han logrado obtener acceso adecuado a diferentes servicios financieros. Las proyecciones financieras de nuevas empresas se vuelven “saludables” por lo general después del tercer año de operaciones. La paradoja es que el primer año es el más crítico: la necesidad de flujo de caja para dar un arranque a los negocios. Las entidades bancarias tradicionales por lo general cubren su riesgo incrementando intereses que cobran a empresas que están en período de inicio, si es que les prestan.

Comparando contra las grandes, la brecha financiera de pequeñas y medianas empresas en América Latina es de US$1.8 billones. En el caso colombiano puede ascender a más de $900 billones. Este fenómeno se fundamenta en las estrictas condiciones para acceder a créditos y en las altas tasas de interés que en muchos casos resultan insostenibles para los que tienen flujos de caja muy apretados.

En resumen, un emprendedor termina buscando capital de familiares y amigos para poder fondear lo que no le provee el sistema crediticio tradicional. Simplemente no es posible que les presten. Con datos del Registro Único Empresarial y Social se observa que en primer trimestre de 2021 se crearon 96.431 MiPymes, un 9% más que en 2020.

Estamos considerando que el efecto de la pandemia obligó a muchas personas que perdieron sus trabajos a volverse independientes y emprendedores de un día para otro. Las MiPymes son el 90% de las empresas del país, empleando al 65% de la población activa y produciendo el 30% del PIB. El Gobierno ha desarrollado programas de crédito y líneas de préstamos estatales, pero el esfuerzo hasta ahora ha sido insuficiente.

Un grupo de inversionistas internacionales decidió atacar este mercado desatendido. Una nueva empresa, Refinery Tech, fundada en Inglaterra, aterriza en nuestro país. El equipo de trabajo reclutado cuenta con experiencia en estructuración de créditos que supera los US$120 billones. Esta Fintech ofrece condiciones viables y justas para miles de empresarios excluidos por los bancos.

El objetivo es lograr desembolsar un número significativo de créditos como apoyo financiero a los que más lo necesitan. Los pequeños empresarios acceden de manera muy sencilla. Con un desarrollo tecnológico robusto, se aplican métodos que permiten digitalizar los procesos para ofrecer respuesta inmediata a las solicitudes. La combinación de inteligencia de mercados con ciencia de datos aplicada permite ofrecer tasas más bajas para que las pequeñas y medianas empresas tengan la seguridad de poder pagar y continuar operando como compañía.

El slogan británico es “Crédito para liberar el talento humano”. Dentro del portafolio de servicios, además de los desembolsos de los créditos, hay programas de capacitación en educación financiera, una completa asesoría y permanente soporte en el acompañamiento con tecnología de punta. Con la llegada de esta empresa, que seguramente será seguida por otras que van a querer competir en ese segmento, se amplía finalmente el mercado que los bancos nunca quisieron atender. Un motor de desarrollo para los pequeños del mercado.