Analistas

Intolerancia digital

GUARDAR

Termina el año 2018 con grandes aprendizajes y con algún panorama preliminar que se vislumbra para 2019 que detallaremos en las primeras semanas cuando volvamos a comenzar el año en esta publicación. Por esta época, en donde uno revisa el balance de lo que sucedió en la totalidad del año, parecen ya muy lejanas las épocas del final del gobierno anterior, las dos vueltas presidenciales y el Mundial de fútbol. Los primeros meses del gobierno nuevo han dejado un desgaste noticioso y de debates tan controversiales, que hoy remontarse al semestre anterior suena casi una aventura transatlántica.

Del nuevo gobierno hay que reconocer que ha intentado hacer política con un esquema diferente al tradicional, desde los nombramientos hasta las iniciativas en el Congreso. Duque sostuvo al primer ministro que cuestionaron algunos medios y miembros de la oposición: Alberto Carrasquilla al frente de Hacienda. No dejar caer al primero en ser atacado, muestra que Duque ganó el pulso a los que siempre estaban acostumbrados a descabezar funcionarios con el método ya por todos conocido. En el caso de otras carteras hubo ataques menos virulentos a las ministras de TIC, Trabajo y Educación. Las funcionarias se mantuvieron firmes.

En el caso de las marchas organizadas por estudiantes y miembros de la academia, al final se obtuvieron recursos que benefician a todo el país en el largo plazo. El sentimiento de los estudiantes en las calles, el clamor en redes sociales y medios de comunicación es un debate pendiente que teníamos que dar. Jamás serán suficientes los dineros invertidos en este rubro. Yo que fui profesor conozco el drama de cientos de mis colegas que no ganan lo que debieran y es un reclamo justificado en el poco nivel de inversión en Ciencia y Tecnología que venimos haciendo como nación. Bienvenido el nuevo ministerio que nace seguramente de las herencias de Colciencias. Ojalá sea bien diseñado y con poca participación de oportunistas políticos. Bienvenido el nuevo ministerio del Deporte también.

En el caso de la ley de modernización TIC, el Gobierno seguirá dando el debate, nada fácil en un sector convergente con muchos micos en la foto y múltiples intereses cruzados. Es una victoria para quienes cuestionaban la “urgencia” y para los que quisieron sabotear el debate mezclando peras con guayabas. De la ley de financiamiento (reforma tributaria disfrazada) quedan muchos retos y veremos que tanto se puede ahorrar, así como el recaudo que debe crecer en la Dian.

Es una victoria para quienes cuestionaron el “hueco” inicial. No olvidemos el mensaje crítico entregado por el Contralor Córdoba que habla de un faltante de más de $30 billones. La reforma política deja una gran expectativa que depende de su ejecución y la reforma a la justicia, otro debate pendiente, especialmente cuando seguimos con un Fiscal General de la Nación sin credibilidad alguna desde la aparición de las grabaciones.

Lo que sí debemos mejorar todos en el país es la forma cómo llevamos a cabo los debates, especialmente en las redes sociales. Hay que debatir las ideas, no las personas. Hay que aprender a convivir con el que piensa diferente y leer y escuchar argumentos de individuos que tienen ideologías contrarias a la nuestra. La verdad de lo que lee uno, concluye que no somos expertos en debatir, y si seguimos en la tendencia de polarización, no vamos a llegar a los acuerdos que el país necesita. Hay que acabar en 2019 con la intolerancia digital.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés