Analistas

La cuarta ciencia: informática

GUARDAR

Por muchos años, los colegios y universidades tanto en países emergentes como en los desarrollados han buscado la manera de introducir la informática y la computación en los currículums, como una manera de preparar a los estudiantes para su encuentro con estas tecnologías en el ambiente escolar y laboral. Todavía se encuentran centros educativos donde se obliga al estudiante a “aprender” el manejo de procesadores de palabra y hojas de cálculo, con la falsa idea que esto contribuye a la formación en el aspecto tecnológico, siendo estas simplemente herramientas que en realidad aportan poco a las habilidades computacionales de una persona y que en muchos casos hacen que los jóvenes pierdan interés en las nuevas tecnologías y no estudien carreras relacionadas con ellas. 

Por varios años,  el gobierno de Inglaterra ha analizado este fenómeno y luego de muchos estudios y experimentos ha tomado la decisión de reestructurar el currículum escolar, para que los estudiantes aprendan los principios básicos de la programación. En los próximos años, en el Reino Unido, la informática dejará de ser una asignatura accesoria y sin valor académico para convertirse en una materia fundamental en el área de las ciencias, permitiendo que los alumnos profundicen y descubran el valor que ella tiene como soporte a diversas áreas del conocimiento. Básicamente, la informática y la computación están siendo elevadas al mismo estatus de la física, la química y la biología, haciendo que de la misma manera que los estudiantes aprenden a resolver problemas de mecánica o termodinámica o a estudiar reacciones químicas, millones de niños aprendan a programar computadores, convirtiéndolos así en creadores activos y controladores de la tecnología, en lugar de ser simplemente usuarios pasivos.

 
Los proponentes de la idea consideran que para un estudiante que vive en un mundo como el de hoy, donde estamos rodeados de computadores en cada aspecto de la vida cotidiana, el no conocer cómo funcionan esas herramientas y no entender al menos de manera básica el uso del lenguaje de la máquina es como considerar mágico el funcionamiento de una polea o de un motor de explosión.
 
El enfoque de los ingleses es muy interesante porque no sólo pretende implementar un aprendizaje técnico, sino que busca que los conocimientos de computación al igual que las matemáticas, ayuden al estudiante a desarrollar una visión lógico-deductiva para la solución de problemas así como una serie de habilidades cognitivas y un pensamiento más analítico. En contra de lo que muchos pensarían, este tipo de habilidades y destrezas son requeridas no solo en los trabajos que tienen que ver con tecnología y ciencia, sino que también se pueden aplicar en diversas áreas como el arte, la música y las ciencias sociales. La educación en informática no se reduce simplemente a enseñar a programar, se trata de  desarrollar una forma de pensamiento computacional y de preparar a los estudiantes para involucrarse en la construcción de los que hoy se consideran los principales pilares de generación de valor en la economía digital: el contenido digital y la propiedad intelectual
 
El nuevo estatus que se le da a la informática en la educación básica y la velocidad con que otros países sigan el ejemplo del Reino Unido se puede convertir en uno de los grandes factores que determinarán la competitividad de los países en un futuro cada vez más cercano. La pregunta que debemos hacernos y hacerle a los que llevan las riendas de la educación pública en nuestros países es:  ¿ Cuánto tiempo vamos a tener que esperar para adecuar los programas educativos de una manera similar a como lo han empezado a hacer en Europa y así tener una estrategia completa que no se quede simplemente en dotar a las escuelas con computadores, tabletas y conectividad sino que se  genere una transformación curricular que incremente la competitividad profesional a futuro de nuestros hijos? 
GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés