.
Analistas 29/07/2022

Panorama de la subida del precio del dólar: impactos y previsiones

Jamez Hernández
presidente y cofundador de Trust Corporate

La devaluación del peso colombiano es, sin lugar a dudas, uno de los temas que más está generando dolores de cabeza en el país, tanto a ciudadanos de a pie, como a empresarios, productores, importadores y exportadores. El hecho de que la moneda local se haya depreciado en un 18,69% en poco menos de un mes, al pasar de COP$3.905 el 19 de junio, día que se anunció el resultado de las elecciones presidenciales, a COP$4.627 el 12 de julio, nos lleva a reflexionar.

Este fenómeno se debe en parte, a la ralentización de la economía mundial a raíz del confinamiento ordenado para frenar la propagación del Covid-19, lo que obligó a la mayoría de los países a destinar recursos extraordinarios para atender no solo la crisis sanitaria y hospitalaria sino, además, para dar subsidios o subvenciones a las personas y empresas afectadas por la pandemia; llevando a algunos gobiernos a emitir dinero inorgánico que se traduce en inflación a corto plazo.

A esta situación, se unió el conflicto armado entre Rusia y Ucrania, que ha hecho que no sólo los precios del petróleo suban, sino que los fertilizantes, el trigo y algunos otros productos y commodities alcanzaran precios elevados, acelerando más la inflación dada como consecuencia del Covid-19, incluso mucho más de lo esperado para algunos países de la zona euro. Además, aun cuando la inflación en los Estados Unidos ha sido la más alta en los últimos 20 años, el dólar se ha valorizado de tal manera que ha llegado a cotizarse a la par de un euro, lo que pocas veces ha pasado en la historia, haciéndonos concluir que el dólar estadounidense es la moneda de reserva mundial.

Estos dos hechos necesariamente iban a afectar a nuestra región, por lo que ya la mayoría de los países de Latinoamérica estaban preparándose para “la tormenta” que se avecinaba, término utilizado por el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, para referirse a la crisis económica que se avecina. Pero en el caso de Colombia sucedió algo que descontroló totalmente las proyecciones, por primera vez en la historia un candidato de izquierda ganó las elecciones presidenciales generando mucha incertidumbre y, por ende, afectando la paridad cambiaria peso/dólar de manera importante.

No obstante, si analizamos la posición del peso colombiano con respecto al dólar, podremos concluir que la tendencia alcista ya venía desde hace algún tiempo, quizás desde agosto de 2014 cuando llegó a COP$3.400. Por su parte, en el Índice de Fuerza Relativa (RSI) donde se pueden observar los períodos de sobrecompra o sobreventa, ha roto la resistencia desde el día 25 de abril hasta el 13 de mayo, casi un mes, y luego desde el 1 hasta el 14 de julio, apenas 13 días, fecha en la cual volvió a los valores aceptables según el RSI.

Si hiciéramos una proyección de la paridad peso/dólar basada en el canal ascendente que ha estado formándose desde el 2014, diríamos que para inicios del 2023, el dólar podría cotizarse a COP$4.800 aproximadamente, dependiendo de las decisiones en materia fiscal, económica y social que tome el nuevo presidente durante los primeros 100 días de mandato, en los que mostrará su línea de acción.

Las repercusiones del precio del dólar pueden ir desde el encarecimiento de todo tipo de productos, hasta la subida del costo de vida, por lo que le corresponde al ejecutivo dictar políticas para disminuir la brecha fiscal a la par de la generación de fuentes de empleo y fomento de la producción, para poder enfrentar la crisis económica de la cual apenas estamos tocando su inicio.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA