MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Como colombiano, recibo este homenaje como un reconocimiento a mi país. Con humildad y a una vida de 45 años de trabajo, continúo desarrollando empresas y creando oportunidades en los países que operamos y le doy gracias a Dios.
Quiero reconocer especialmente a mi esposa, Raquel, quien me acompañó 40 años y con su apoyo incondicional hemos creado una familia que es mi amor y orgullo en la vida. También a mis padres, Isaac y Perla, quienes me guiaron desde niño y me permitieron estudiar y desarrollarme como persona y empresario, y a mis abuelos, Isaac y Luis, que llegaron a Colombia en 1921 y 1935.
A todas las personas que colaboran con nuestras empresas les agradezco su confianza y dedicación, que nos permitió lograr ocupar una posición de liderazgo en Colombia y en la región.
Confianza en Colombia y responsabilidad con las mas de 140.000 personas que trabajan en las compañías que apoyo, con la Fundación Raquel K Gilinski, con la que reunimos proyectos de responsabilidad social, especialmente en el tema de la salud para mujeres y niños y apoyo a estudiantes latinoamericanos en universidades de Estados Unidos y Europa.
Siempre creí en soñar. Desde niño quise ser empresario y poder desarrollar compañías que puedan contribuir a la sociedad; y a través de múltiples asociaciones, con empresas y empresarios pude cumplir mis sueños.
Continué trabajando por el desarrollo de nuestros países y en Colombia para apoyar el crecimiento económico y el bienestar de todas las personas.
Muchas gracias por este honor, que recibo con muchísimo orgullo y especialmente poder tener este honor en nombre de don Enrique Iglesias, a quien respeto y admiré desde mi juventud.
*Discurso ofrecido en Ceapi durante la entrega de Premio Enrique Iglesias
Puede que no suene popular, puede que suene anticuado, pero llega un momento en que nos saturamos de tanta información, de tanto mundo digital, y vamos perdiendo humanidad, espiritualidad y sentido de la vida
La autoridad también se desgasta cuando no deja aire. A veces se habla mucho por responsabilidad: para dar claridad, para sostener control, para evitar que el silencio parezca duda. Pero liderar no es ocupar todo el espacio con certezas
La protección de los suelos ambientales es, sin duda, un objetivo legítimo y necesario, pero su materialización no puede desconocer el derecho de propiedad ni los principios de equidad y de distribución justa de cargas y beneficios