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Analistas 06/09/2021

Banca sostenible y responsable

La pandemia trajo grandes retos al mundo y la Banca no fue la excepción. Como sector, respondimos al llamado y nos convertirnos en los canalizadores de las ayudas provenientes del Gobierno nacional, desplegándose además un plan de alivios crediticios que fueron otorgados bajo el esquema de acompañamiento a deudores (PAD) a fin de apoyarlos en el pago de sus compromisos financieros. Según el más reciente reporte de la Superintendencia Financiera de Colombia, hasta el 25 de agosto: 2.227.127 deudores habían redefinido sus créditos por un valor de $ 37,1 billones, cifra equivalente a cerca del 3,7 % del Producto Interno Bruto de la Nación.

Esta crisis permitió que desde la banca se agilizaran los procesos ya establecidos de digitalización y modernización para facilitar el acceso a productos y servicios. Mientras que en 2019, 83 de cada 100 colombianos mayores de edad tenían acceso al sistema financiero, en el 2020 este indicador ascendió considerablemente a 87 de cada 100 colombianos. Entre diciembre de 2019 y septiembre de 2020, en medio de la pandemia, más de 2,2 millones de personas accedieron al sistema financiero colombiano y las operaciones financieras realizadas a través de canales digitales presentaron un crecimiento del 38 % comparado con 2019.

El positivo avance de la inclusión financiera implica, entre otras tareas, optimizar los procesos de atención al cliente para los actuales y futuros clientes, quienes pueden estar seguros de que constantemente se consolidan planes de mejora e innovación en el desarrollo de productos, y servicios. Es así como 97% de las entidades financieras agremiadas en Asobancaria reportan haber establecido planes de innovación y 81% han adoptado estrategias de transformación como herramienta principal para entregar valor agregado a los clientes, generando una creciente cultura de innovación al interior de cada entidad.

Tanto la innovación como la transformación se hacen posibles de la mano de un talento humano preparado y en continuo crecimiento, por eso es importante resaltar que el sector bancario en Colombia para 2020, contó con 147.729 empleados, entre contratos directos y subcontratos, (cerca de 66 % mujeres), destacando que los colaboradores directos en el cargo más básico recibieron 1,34 veces el salario mínimo en promedio.

Todas estas cifras aumentan la responsabilidad y compromiso por parte de la banca por enfrentar la corrupción y mitigar sus riesgos, por ello todas las entidades financieras cuentan con códigos de conducta y estrictos controles internos que garantizan el cumplimiento de las políticas de manejo ético y transparente. La gran mayoría de entidades han implementado los controles del Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo (Sarlaft), elementos que permiten garantizar la trasparencia del negocio y mantener en absoluta legalidad los ahorros de millones de personas.

De la mano de estas acciones de transparencia, las entidades financieras nos hemos preocupado por mantenernos activos en temas de Responsabilidad Social Corporativa. Durante 2020 se invirtió en actividades sociales doscientos nueve mil millones de pesos, que representaron 5% del total de las utilidades de todo el sector. Además, cerca del 70% de las entidades financieras cuentan con estrategias o políticas de sostenibilidad y en varias de ellas sus juntas directivas participan en la definición de este tipo de estrategias.