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Analistas 26/06/2021

Crecimiento sostenido

Gustavo Moreno Montalvo
Consultor independiente

Reducir la desigualdad, la informalidad y la pobreza exige crecer a tasas importantes durante buen número de años, para que el valor relativo del trabajo crezca más rápido que el ingreso. El problema de crecimiento insuficiente aplica a casi toda Latinoamérica. Colombia evade comparación con los países de Asia, más abiertos al mundo y sus oportunidades, y más comprometidos con la educación y la investigación.

La relación con el mundo exterior es determinante para el crecimiento, la modernización tecnológica y el avance en productividad. Es absurdo que la mitad de las exportaciones de Colombia, país no petrolero, sea petróleo. Hay que poner la economía al servicio de la sociedad, y traer capital extranjero que aporte conocimiento, construya vínculos con los mercados internacionales y genere empleo. Se debe establecer qué se necesita para exportar, y de paso sustituir importaciones si la captura de economías de escala lo facilita. Se requerirá promover contactos: los negocios se hacen entre personas que asumen compromisos. Sería útil una buena base de datos sobre actores en comercio internacional; es desafortunado que Bancóldex no financie a los clientes de los exportadores colombianos, como hacen en general los bancos de comercio exterior. Se debe ordenar la información, incluida la relacionada con gravámenes para-arancelarios y restricciones cualitativas, simplificar reglas y bajar los costos de comercio internacional. Se necesitarán impuestos arancelarios transitorios mientras se diversifica la canasta exportadora, crece la productividad y aumenta la participación del comercio internacional en el PIB.

Cada cadena de valor tiene distintos espacios para lo público; con orientación clara se identificarían tareas en subsectores propicios para invertir y crecer. Así se podrá aprovechar las ventajas comparativas relativas de las regiones y asignar recursos escasos con eficiencia. El mundo cambia: la situación debe revisarse en forma permanente y sistemática. Se necesita una institucionalidad que aprenda, innove y no deje las cosas al azar en manos de una sociedad desinformada, inactiva y sin bases para actuar.

El impulso a la productividad es esencial para todos los propósitos, no solo para el comercio. Implica la provisión de infraestructura crítica, regulación acertada para las actividades que la requieran, estímulo a la inversión en ciencia, tecnología e innovación y, sobre todo, mejor educación. Es preciso diseñar estrategias de comunicación y capacitación entre la base de maestros y el gobierno nacional, y así trascender la relación patológica existente desde hace mucho tiempo entre Fecode y el Ministerio de Educación. Las mejoras en la educación básica y media se pueden complementar con programas en tecnología, y acelerar el proceso hacia jornada completa.

Es crítico reducir las sobrecargas a la nómina y los costos del registro mercantil y los servicios financieros para facilitar la formalización; el cambio será importante para mejorar la cobertura pensional y por los beneficios de construir conocimiento compartido por toda una organización estructurada. También se deberá simplificar el estatuto tributario, plagado de excepciones y privilegios. Las tareas requieren esfuerzo concertado de sector privado y público regional, academia y gobierno central. Exigen además repensar el ordenamiento administrativo del país para que lo público sea efectivo.