Analistas

Inclusión financiera y social

En Colombia la pobreza agobia a más de 13 millones de colombianos y a 41% de la población rural, una cifra a la cual debemos prestar atención desde el sector financiero, buscando productos acordes con las necesidades y sueños de los colombianos que están obligados a buscar soluciones financieras en ámbitos informales como el gota a gota con las complejidades que tiene este modelo. 

Es así como el microcrédito ha venido ganando un espacio relevante para las familias más vulnerables, permitiéndoles acceder al sistema financiero y formalizado. Y es que cuando le cerramos la puerta a los microempresarios que no han tenido acceso al sector financiero, estamos limitando la posibilidad de hacer realidad sus sueños. 

El caso de Luz Mary Mosquera, madre cabeza de familia y su hijo, es muy recurrente en nuestra sociedad. Ellos añoraban y soñaban con poder conseguir su casa propia, de hecho, los programas impulsados por el Gobierno Nacional llegaron como la etapa final de un sueño que empezó años atrás cuando depositaron los ahorros de sus vidas en dos CDT’s, cada uno por $15 millones para completar la cuota inicial de una casa y con esto, poder solicitar el préstamo al banco con el que habían tenido la cuenta de ahorros desde el comienzo. 

El día que Luz Mary junto con su hijo fueron al banco a hacer la solicitud del crédito, esperaban todo, excepto un “no” por respuesta. Lastimosamente el crédito para su casa no les fue otorgado. 

Es por eso que en Bancompartir le apostamos a creer más en las palabras y menos en los papeles y buscamos productos al alcance de familias como las de Luz Mary, quienes pudieron hacer realidad su sueño gracias a la línea de crédito de vivienda que manejamos. 

Historias como esta, no resultan entorpeciendo los sueños de muchos colombianos, que comienzan a tener una prevención con el sistema financiero dejándoles como única alternativa acudir a prestamos informales ofrecidos por personas, que se aprovechan de la necesidad de aquellos que han sido excluidos del sistema financiero formal. 

Hay que generar confianza, estimular los sueños de los colombianos y darles la oportunidad de ser parte activa del sistema financiero y así ellos encontrarán el apoyo y respaldo financiero, agradeciendo, cuidando y protegiendo esa confianza depositada en ellos, generando conciencia de que esa es la forma de materializar sus sueños y si lo hacen bien una vez y demuestran cumplir con la responsabilidad de pequeños créditos, tendrán un aliado para el cumplimiento de sus metas. 

Es cuestión de ofrecer la oportunidad de construir relaciones sostenibles y lograr la materialización de los sueños de las familias y los emprendedores con los cuales el país también crecerá. 

Somos conscientes de los importantes avances que ha tenido Colombia en términos de inclusión financiera en los últimos años, sin embargo, también reconozco que falta todavía mucho por hacer y la banca debe ser un actor activo dentro de este proceso y así generar un verdadero cambio que permita contribuir a la equidad y la inclusión social, especialmente la de aquellos que viven en los municipios más alejados.