.
Analistas 13/11/2021

Superar la pobreza en LA

Diego Fernando Gómez
PhD, Profesor EIA, Director ECSIM

Los premios Nobel Abhijit Banerjee y Esther Duflo, publicaron en 2011 un libro llamado “Repensar la pobreza, Un giro radical en la lucha contra la desigualdad global”, coincide en la intención con publicación que realicé en 2004 llamada “Repensando la pobreza” (Gomez, 2004), Donde lo relevante es el mensaje que se busca transmitir, y es que la pobreza es un estado que se supera construyendo capacidades en los individuos y sus comunidades.

“Pobre es quien no está satisfecho con lo que tiene” (Marden, 1993). Esta es una definición bastante sugestiva pero igualmente difusa. La aproximación habitual a la pobreza ha sido desde las carencias, lo que condiciona la perspectiva desde la cual se soluciona el problema, y la propuesta que surge de manera inmediata es la de proveer a esa familia de lo que requiere. Lo irónico es que esto no soluciona la pobreza, soluciona una carencia en un momento del tiempo. Y peor aún, hace a esa familia dependiente.

Esta aproximación también justifica un papel del Estado, el de asistir a aquellos que tienen carencias. Por lo que una aproximación alternativa se trata de entender la pobreza no como una carencia sino como una incapacidad. Incapacidad de insertarse de manera productiva y sostenible a la generación de bienestar en la sociedad.

Si vemos a un señor dedicado a recoger cartones en la calle, ¿cuál es el problema? Se tienen una corta gama de respuestas preestablecidas. La aproximación neoliberal dirá que ese individuo es improductivo y debe hacer algo que valga la pena. El socialdemócrata sostendrá que es claro que se tiene un Estado incapaz de brindar bienestar a todos sus ciudadanos.

El marxista convencional nos repetirá nuevamente que esa es la evidencia de las profundas contradicciones del capitalismo. Incluso hasta los tres tienen razón en lo que dicen, pero las aproximaciones son simplificaciones del problema que resultan en propuestas inconsistentes e incluso violentas.

Por tanto, requerimos de una aproximación científica que nos acerque a políticas y acciones sociales basadas en la evidencia. Una investigación sobre los determinantes de la pobreza arrojó que ésta puede ser analizada desde cuatro factores fundamentales: 1) Las Instituciones; 2) La generación de bienes; 3) Las capacidades económicas y sociales; 4) El sistema empresarial.

Además, esta investigación indica que el factor institucional es el más significativo y el que mejor explica a la pobreza. Este factor envuelve la efectividad del gobierno, la estabilidad política y ausencia de violencia, estado de derecho, democracia efectiva, control de la corrupción y la facilidad para crear empresas. La investigación concluye que para que un país supere la pobreza requiere estructuras institucionales fuertes que brinden garantías para el desarrollo económico.

De esta manera, el problema pasa a ser cómo integrar a las personas a la generación efectiva y sostenible de bienestar. No es tan simple como la conocida frase de no dar el pescado sino enseñar a pescar. Se trata de construir organizaciones sociales capaces de vincular a los individuos a la elaboración de bienes y servicios de valor. Se trata de crear empresa. Esto supone un rol de Estado radicalmente distinto: menos asistencialismo y más capacidad de promover el desarrollo social desde la creación y consolidación de empresas éticas y competitivas.