Analistas

Datos falsos….

Que un pirata informático pueda causar una crisis mundial de hambruna desde el computador de su casa, es algo que nos imaginamos que pasa solo en una película o en un libro de ficción. 

Pero en un mundo que va hacia la digitalización total, esa amenaza podría convertirse en realidad. Y mucho antes de lo que creemos. Se cierne sobre el horizonte una turbia amenaza cibernética muy compleja y peligrosa.

No estamos hablando de versiones avanzadas del robo de identidades o datos, de hackeo de cuentas o de virus informáticos. Estamos hablando de la creación de datos falsos. Es decir, ataques que vulneren y alteren bases de datos y documentos digitales de empresas y gobiernos sin que nadie se dé cuenta.

Un informe publicado por la BBC señala los efectos catastróficos que podría tener un ataque de esta magnitud para la humanidad. Los agricultores, por ejemplo, planean sus cosechas usando cifras oficiales sobre fertilidad de tierras. Si a estas métricas les implantaran cientos de miles de datos falsos, y nadie se diera cuenta de ello, indica la BBC, los resultados de las cosechas podrían ser devastadores. 

“El sabotaje de los datos podría desencadenar en cultivos fallidos, escasez de comida y, en el peor de los casos, hambruna”, señala la cadena.

Este es apenas uno de los daños de la manipulación de datos. Hay muchos más. 

Se podría modificar las cifras de los mercados bursátiles y con ello provocar pánico mundial. Se podría afectar la cadena de oferta de los supermercados, generando órdenes incorrectas a las distribuidoras.

Los contratos y documentos digitales también serían foco de ataques. La incorporación de letra menuda en alguna parte de un contrato podría cambiar por completo la interpretación de este y generar incalculables pérdidas.

En este mundo en el que la verdad y la ética se fueron al traste, en el que muchos políticos se valen solo de mentiras para manipular a la gente, en el que cada día abundan más personajes inescrupulosos protegidos por el manto de una población ignorante, la integridad de los datos corre un grave peligro.

Por eso será vital que los gobiernos empiecen a estudiar cuanto antes todos los mecanismos de protección necesarios para frenar este tipo de ataques.

A su vez, cualquier medida será en vano si el Estado no les exige a las empresas implementar los más estrictos protocolos de seguridad para proteger sus operaciones, así como el solicitar una revisión periódica de datos que permita detectar de manera rápida cualquier anomalía.

 En la actualidad, ciertas compañías usan el sistema de Manejo de Derechos Digitales (DRM por sus siglas en inglés) para dar permisos de acceso y edición a documentos digitales. Este sistema, explica la BBC, se solía usar para impedir la copia de películas o videojuegos.

Pero esto no es suficiente. Pese al esfuerzo de muchas empresas en proteger sus sistemas de información, sus defensas son aún muy porosas y esta es una amenaza que no está en el radar. De hecho, al buscar por ‘Fake data’ o ‘Datos Falsos’ en internet, los resultados de búsqueda son mínimos. 

Cualquier industria o sector del gobierno que maneje vastas cifras de datos o de documentos, como una firma de abogados, debería estar alerta, enviar a sus ingenieros a capacitaciones o charlas en los Estados Unidos donde se aborde este mal. 

El costo actual, si bien puede ser alto, terminará siendo marginal en el futuro si se impide un ataque de datos falsos. Cualquier inversión, ténganlo por seguro, será más que rentable.