Analistas

A propósito de la democracia

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Los colombianos amigos de la democracia y cumplidores del deber ciudadano. Corrimos a la cita para sufragar y elegir a quienes legislarán en el periodo – 2018 – 2022 – Y, también, para votar por las dos consultas presidenciales – Centro derecha e Izquierda – que fueron “necesarias”, por lo que decidieron estos partidos – El de Uribe y el de Petro, candidato y, por el raro sistema político-electoral Colombiano. Si De la calle y su partido hubieran decidido lo mismo, muy posiblemente las expectativas de los liberales serían distintas. Para alivio económico, nos la “ahorramos”. Hubo que hacer las dos consultas con los consabidos costos económicos que esto genera; por cierto bien altos para el Gobierno, es decir: para el bolsillo nuestro – $36.000 millones – en promedio, se le dieron a la Registraduría para organizar la “fiesta” democrática. Se sabía de antemano que los dos – Duque y Petro – ganarían con gran ventaja sobre sus débiles “sparrings”, tal cual, así ocurrió. Con los buenos resultados obtenidos por el Centro Democrático para el Congreso, este se atornilla muy bien para los próximos cuatro años y, si son presidentes, serán campeones. Lo notable: Se le “fundió” Obdulio, el incondicional escudero de Uribe, no en todo se gana. Ahora escuchamos a los rezagados hablar de alianzas, coaliciones, “yo te doy tú me das” será el tema de “moda” en estos tres meses previos a las presidenciales. Y De la Calle, hombre honesto, con su partido descompuesto tendrá que hallar una estrategia de unión en esas toldas o, para dónde cogerá: Fajardo … Vargas Lleras ? Si éstos mismos le apuestan solos a la primera vuelta; muy probablemente no les alcanzará a ninguno el caudal propio para pasar a la segunda y competir con fuerza por la Presidencia. Veremos coaliciones y adhesiones de aquí, al final de la contienda. En fin: “ la política es dinámica “.

Ojalá el electorado haya podido escoger lo “mejorcito” para conformar un mejor Congreso, entre la cosecha de “naranjas” que fue abundante pero regular y variada – 2.737 frutos esperaron ser seleccionados – y que las “naranjas” que finalmente escogió – el electorado- sean las mejores o por lo menos regulares, desechando las podridas: ya se ven algunas de estas últimas otra vez en la “canasta” congresista. Suele suceder como en los premios Oscar de hoy día: Las películas que más nos agradan, nos convencen y nos aportan; al final con decepción no son las ganadoras. Así mismo lo vivimos en las jornadas electorales: los candidatos que creemos son los mejores, con decepción no son los ganadores. Una de estas lamentables sorpresas ya la recibimos, por lo pronto: es una lástima que, el abogado Miguel Gómez Martínez, candidato por el Partido Conservador, no esté representándonos en el Senado en esta oportunidad. Con tan significativa votación obtenida es inexplicable que no esté – más de 60.000 votos -. De él son bien conocidas sus calidades que lo acreditan como hombre integérrimo, haciendo honor a su respetable y más cercano ancestro, el genial dialéctico Álvaro Gómez Hurtado Q.E.P.D. Familia intachable, de principios morales a prueba de todo. La reciente “fiesta” democrática salió bien en líneas generales: sin hechos notorios de intimidación, ni violencia. La gente votó tranquila. Trasteo y compra de votos sí hubo: nefasto lo de Barranquilla, lo encontrado por la Fiscalía en la “ Casa Blanca” de “La Merlano”, heredera política de Gerlein – armas, cédulas, planillas de pagos de votos, todo un dossier – una decepción más para el honorable y dividido Partido Conservador. Hecho condenable …¡Qué malo! 

Antanas volvió: es campeón de votos…¡ Qué bueno!

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