.
Analistas 21/08/2021

Cambios e innovación

Carlos Fernando Villa Gómez
Consultor de Mercadeo

La experiencia ha demostrado que cuando no se cambia y se continúa haciendo lo mismo, los resultados no se modifican; y si se recorta lo que se está haciendo, se reducirán los logros.

Para mercadeo son muchas las oportunidades generadas por la pandemia y la parálisis ocasionada, lo que ha hecho que algunos comiencen a hablar de una nueva era. La pregunta entonces es si se aprovecharon o se están aprovechando esas oportunidades, pues también habría que cuestionarse si los encargados del marketing en las organizaciones han sabido y saben identificar esa gran cantidad de alternativas que se presentaron y siguen apareciendo.

Los que han salido ganadores de las recesiones y las grandes crisis que ha vivido la humanidad jamás han sido los que han continuado amparados por el abrigo del miedo bajo el pretexto de ser cautelosos; los sobrevivientes y exitosos han mantenido las comunicaciones y adaptado el ritmo, hecho los cambios y ajustes correspondientes para hacer las cosas de una forma diferente e innovadora, entregando cada vez maneras de mejorar el nivel de vida de los clientes y prospectos.

Los que hacen lo contrario, seguir en lo mismo, recortando y dejando de hacer, al volver la calma al océano, o se quedan rezagados o desaparecen. Los recortes y la inactividad dejan el campo lleno de vacíos que los que saben aprovechar llenan para que la gente se mueva, actúe.

Es un hecho que los mercados hacen ajustes, como estamos apreciando aun sin salir de esta pandemia, pues las recesiones hacen que el poder adquisitivo de todos cambie en la mayoría de los casos.

Pero también es cierto que cuando aparecen ofertas verdaderamente novedosas, que no es lo mismo que modificaciones a las existentes como dijo Ted Levitt en 1962 cuando publicó el libro sobre la Innovación en Marketing, y en Septiembre de 1966 en el artículo Imitación innovadora (Innovative Imitation), las cosas son muy diferentes y el mercado actúa de manera positiva.

“En forma estricta, la innovación ocurre solamente cuando algo es completamente nuevo, diferente, y no se ha hecho antes”, dice Levitt; pero no es hacer locuras para buscar que se den cambios de comportamiento con ofertas que sobrepasan los límites de lo que debe ser para mejorar constantemente el nivel de vida de la sociedad.

Las recesiones son duras para todos; generan incertidumbre, ineficiencia, y muchas otras cosas, pero hacen que se produzcan acciones de “limpieza” para emerger posteriormente, una vez superadas porque no son eternas, con fuerza y con nuevos aires para continuar ofreciendo cada vez más oportunidades.

La relación costo/beneficio se da en una mejor proporción. Cuando la situación es floreciente y todo es “color de rosa”, la ineficiencia y el sobregasto no se dejan ver tan claramente, y los errores pasan desapercibidos. Cuando las cosas se ponen difíciles es cuando más se notan hasta los mínimos detalles negativos, apareciendo los desesperos y los miedos.

Cuando se trata de formar clientes, manteniendo los actuales y generando más, que es la labor del mercadeo, y además se está en situaciones complicadas, es cuando más hay que estar en contacto con el mercado para conocer las expectativas y las posibilidades de manera que se pueda hacer lo que se hace en una forma distinta, sin descuidar ni desbaratar nada.