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Contribución a la inflación mensual de bienes en septiembre por categoría
En septiembre, la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 6,29%, por encima de 6,24% de agosto y de 5,18% de septiembre de 2025. Aunque el indicador total mostró una inflación que continúa acelerándose, el comportamiento por categoría revela una dinámica a dos velocidades.
Por un lado, los precios de alimentos y servicios mantuvieron el impulso, con mayores variaciones anuales. Por otro lado, los bienes se desaceleraron y registraron su primera variación mensual negativa en casi dos años, lo que puede empezar a reflejar la apreciación del peso frente al dólar de 16,2% entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026.

Al desagregar por categoría, los servicios y los alimentos explicaron 72% de la variación anual de la inflación de septiembre. En detalle, los servicios aportaron 3,26 puntos porcentuales (pp) a la inflación anual, con una variación de 7,19% (7,17% en agosto), y los alimentos 1,28pp, con una variación de 6,74% (6,10% en agosto).
Los regulados aportaron 1,28pp, con una inflación anual de 6,69% (6,77% en agosto), y los bienes 0,48pp, con una variación de 2,87% (3,29% en agosto).
Un aspecto para destacar del resultado de inflación de septiembre es la desaceleración de los precios de los bienes. Esta canasta, que pesa 18,8% en el IPC, registró una variación mensual de -0,10%, frente a 0,21% en agosto, la primera caída mensual desde octubre de 2024.
Con esto, su inflación anual pasó de 3,29% a 2,87%, la mayor desaceleración entre las cuatro categorías (-0,42pp). Al agrupar los 70 rubros que componen la canasta de bienes en nueve subcategorías, se encuentra que vehículos, motos y bicicletas fue la subcategoría que más contribuyó a la baja.
Los precios de estos bienes mostraron una variación mensual negativa de 0,98% en septiembre y aportaron -0,16pp a la variación mensual de bienes (Gráfico 1). Dentro de ella, los vehículos particulares (nuevos o usados) registraron la menor variación mensual (-1,05%), con una caída anual de 2,85% y seis meses consecutivos en terreno negativo.
Le siguió joyería y relojes, que restó 0,03pp por la caída mensual de 2,91% en artículos de oro y plata, cuyo precio en pesos refleja tanto la cotización internacional del oro como la tasa de cambio. La electrónica y los electrodomésticos restaron otros 0,03pp, con caídas en televisores y equipos de imagen (-2,53%), neveras (-1,37%), lavadoras (-0,79%) y celulares (-0,53%).
En contraste, aseo e higiene fue la subcategoría que más aportó (0,04pp), por alzas en productos de limpieza (0,30%) e higiene oral (0,63%), seguida por bebidas alcohólicas y tabaco (0,03pp), impulsada por la cerveza (0,48%).
Al agrupar los bienes más sensibles a la tasa de cambio, mayoritariamente importados, se observa una variación mensual de -0,55%, que restó 0,21pp a la inflación de los bienes. Por su parte, el resto de la canasta aportó 0,12pp, con una variación de 0,19%. En términos anuales, la inflación de los bienes sensibles se desaceleró de 1,30% en agosto a 0,60% en septiembre, mientras que la del resto de los bienes pasó de 4,54% a 4,30%.
Estos resultados comienzan a reflejar el efecto de la apreciación del peso sobre los precios de los bienes y la inflación. Entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, el peso se apreció 16,2%, mientras que frente a septiembre de 2025 la apreciación fue de 18,9%. Aun así, este choque a la baja no logró contrarrestar las presiones de servicios y alimentos que mantienen la inflación acelerada. El impacto neto en la inflación dependerá de la persistencia de estos movimientos y de su transmisión a los precios internos.
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